Hace 50 años, un 28 de abril, fue asesinado don Olivero Lara Borrero, para algunos un visionario incomprendido que pensó ser querido en Caquetá, pero allí encontró a sus verdugos.
El sentido común precisa que si hay programas gubernamentales locales o nacionales enfocados a las regiones, en donde se llevan productos o servicios a miles de niños, ancianos, madres cabeza de hogar o lactantes, los empresarios de esas zonas del país deberían ser los más beneficiados.