jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-04-28 06:30

50 años sin un visionario

Hace 50 años, un 28 de abril, fue asesinado don Olivero Lara Borrero, para algunos un visionario incomprendido que pensó ser querido en Caquetá, pero allí encontró a sus verdugos.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 28 de 2015

En Caquetá había construido la hacienda Larandia un emporio de la ganadería, con la mejor tecnología de su época y un original edificio en medio de la brumosa selva de este departamento.

El proceso de construcción de Larandia fue iniciado en firme entre 1935 y 1938. En este suelo, durante más de veinte años, se forjó una ingente fortuna empresarial: 31.500 hectáreas divididas en 19 hatos; 34.500 cabezas de ganado; un edificio inmenso como casa principal; aeropuerto con pista para grandes aviones, de 1860 metros de longitud por 40 metros de ancha; carreteras y puentes vehiculares propios; tres represas intercomunicadas entre sí, con un área total de 84 hectáreas; moderno y complejo taller para el ensamblaje y reparación de buldóceres, niveladoras, tractores y volquetas; cerca de 500 trabajadores, 140 de los cuales eran permanentes, con acceso a vivienda, escuelas y sitios de recreación para sus hijos.

Una verdadera empresa tenía en Larandia don Oliverio Lara Borrero. Pero su importancia no solo se veía reflejada en sus bienes materiales sino en su intelectualidad, a tal punto que era muy cercano al presidente de la república de turno y a muchos expresidentes que lo consultaban.

Pero este empresario oriundo de nuestro departamento corrió la misma suerte que su hija Gloria Lara, fue asesinada. Un sino que han tenido que padecer muchos empresarios colombianos, todo por pertenecer al mundo de los visionarios que unos cuantos se dan el lujo de ocupar.

Hay que reconocer que la familia de los Lara Borrero era de admirar. En 1919, el señor Leonidas creó la firma Leonidas Lara e Hijos. A mediados del siglo pasado, esta firma era la mayor sociedad exportadora de café, con reconocimiento internacional. En esa época surgió en, Nueva York, Leonidas Lara & Sons Inc., y se abrieron oficinas Bremen y Hamburgo, Alemania. Se dio impulso a empresas ganaderas. La Firma fue pionera de la industria automotriz en Colombia, con planta de ensamblaje para jeep Willys, camiones Internacional y, posteriormente, vehículos Peugeot 404. Introdujo marcas como Polsky, Fiat y Zastava.

Se podrán decir muchas cosas más de la familia Lara, sin embargo, sintetizando un poco, podemos decir que don Oliverio fue un visionario, que ha sido olvidado injustamente por las nuevas generaciones. Es por eso que hoy dedicamos una edición especial donde resaltamos sus principales obras y su espíritu de progreso.