jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-04-27 05:31

Apoyo a la economía local

El sentido común precisa que si hay programas gubernamentales locales o nacionales enfocados a las regiones, en donde se llevan productos o servicios a miles de niños, ancianos, madres cabeza de hogar o lactantes, los empresarios de esas zonas del país deberían ser los más beneficiados.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 27 de 2015

En ese orden de ideas, si hay un gran contrato de alimentación escolar en el Huila, los campesinos que producen fríjol, arveja, la ganadería local, los avicultores, la industria arrocera del departamento, los fruticultores, serían tenidos en cuenta ya que, entre otras cosas, han creído en la región, pagan sus impuestos y generan empleo.

Muchos de los niños campesinos o de la ciudad que van a las instituciones educativas públicas son hijos de labriegos que cultivan los frutos de la tierra o del talento humano de alguna empresa que empaca o procesa alimentos. Sin embargo, esa lógica parece no comprenderla algunos gobiernos u operadores de estos programas estatales.

El año pasado este diario registró con preocupación cómo los ganaderos huilenses le reclamaban al gobierno regional y a los operadores de los restaurantes escolares que los tuvieran en cuenta a la hora de comprar la leche que se da a los pequeños pura o en preparaciones.

Ninguno de los contratistas adquiría la leche de proveedores locales, la compraban en polvo de empresas foráneas. Es decir que los niños, hijos de ganaderos o de los mayordomos o de los vaqueros en las zonas rurales de Neiva, Aipe, La Plata, el centro o sur del Huila tomaban leche de otra región en sus colegios, habiendo suficiente líquido en el departamento.

Lo mismo sucede con los demás productos que hacen parte del menú con que se alimenta a los pequeños de la región: en las zonas rurales de sus municipios se producen el fríjol o las frutas necesarias para su desarrollo, pero sus instituciones les ofrecen productos de otras partes.

¿Los mercados que se entregan en los distintos programas del Departamento y el Municipio son comprados a empresarios de la región? Un empresario huilense denunció en su momento que cuando el presidente Santos vino a inaugurar las obras del aeropuerto de Neiva, hasta los pasabocas habían sido contratados en Bogotá.

Es hora que el Gobierno Nacional descentralice las compras de los programas que tienen influencia en las regiones: la mano de obra debería ser, en un buen porcentaje, local y los proveedores deberían ser de la región. Pero también el jalón de orejas recae en los gobiernos regionales, locales y en algunas grandes empresas que tienen asiento en el Huila.

Recientemente se cumplieron ruedas de negocios en Pitalito, Garzón y Neiva para ser proveedores del Instituto Colombiana de bienestar Familiar (ICBF) y según la Cámara de Comercio de la ciudad, los resultados fueron satisfactorios toda vez que los  pequeños productores locales atendieron el llamado y trajeron variedad y calidad de productos.

En Pitalito hicieron presencia 12 compradores de los diferentes programas del ICBF. Así mismo 20 productores de la zona sur que cumplían con los requisitos de registro sanitario, certificación en buenas prácticas y presentaciones en empaque primario con etiquetado, participaron en el proceso. Entre los resultados están la firma de 16 acuerdos protocolarios de intención de compra.

En Garzón se llevaron a cabo diversos contactos comerciales, se realizaron alianzas, así como desarrollaron y fortalecieron las estrategias de negociación. La rueda de negocios contó con la participación de 32 productores y 5 compradores.

Y en Neiva se tuvo la presencia de 22 compradores (operadores) y 37 empresas que comercializaron sus productos. Se firmaron 31 acuerdos protocolarios. Hubo acuerdos para posibles compras en productos como: Pastas alimenticias, frutas, quesillos, queso, sopas y coladas, arepas, pulpa de fruta, pernil de pollo, tortas, galletas, cereales, productos de panadería, banano, cholupa, papa común, habichuela, zanahoria, papa amarilla, productos lácteos y sus derivados y productos cárnicos y sus derivados.

Lo que se espera ahora es que esos acuerdos para posibles compras se hagan realidad y que estos modelos los utilicen más las entidades del Gobierno Nacional, los operadores de programas a nivel departamental y los gobiernos municipales para dinamizar la economía de la región.