El país, éste, Colombia, se encuentra polarizado. Profundamente enfrentado entre dos posiciones que más que de intereses de partido, representan dos tendencias ideológicas resurgidas del fracaso del modelo neoliberal, que en la otrora nación aplaudían liberales y conservadores.
El real triunfo en el proceso electoral del domingo pasado lo tendría que reivindicar el abstencionismo si fuese un partido político. Más del 60% de los posibles votantes se abstuvo de votar en las pasadas elecciones.
La paliza que recibió el presidente candidato Juan Manuel Santos en las pasadas elecciones en el Huila tiene varios motivos más fuertes que el poco trabajo de los congresistas de la unidad nacional o el ardor que suscita el nombre de Oscar Iván Zuluaga.
El que no vote por el proceso de paz que adelanta el Gobierno en la Habana no tendrá argumentos legales ni morales validos para pedir tranquilidad y desarrollo, si este se suspende porque no lo apoyó.
Me viene a la memoria una locución latina “O tempora, o mores”. ¡Oh tiempos, oh costumbres!, pronunciada por Marco Tulio Cicerón en su primera Catilinaria, en su discurso contra Catilina, quien había intentado asesinarlo. Cicerón deplora la perfidia y la corrupción de su tiempo. Así que, los tiempos se repiten.
Desde que opera entre nosotros la figura de las Madres Comunitarias, auspiciadas principalmente por medio del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, se oye el clamor de las mujeres que desempeñan esta labor para el país, sin que hasta la fecha, el tema se haya asumido, de manera estructural y completa, por el Estado colombiano.
La Agencia Nacional de Hidrocarburos –ANH– y la multinacional Alange Energy, llegaron a un acuerdo que, cuando esté materializado en el papel, pondrá punto final a la idea de explotación petrolera en la cuenca del río Las Ceibas.
Recordar el mundo curvo del arquitecto brasilero Óscar Niemeyer nos refresca la memoria de un profesional cuyas obras provocan emociones diferentes por la innovación formal. En una entrevista ante un medio de comunicación expreso:
Hasta ahora, los grandes perdedores de esta campaña presidencial en el país no son ninguno de los candidatos, son los medios de comunicación que irresponsablemente han abandonado la veracidad, el equilibrio y el rigor informativo propio del ejercicio del periodismo.
Esta campaña presidencial destapó uno de los grandes problemas que ronda al país, la ira. La hemos visto de una forma tan clara y tan descarada entre los candidatos, que a nadie le cabe duda que fue uno de sus motores importantes.
El sector solidario viene desarrollando labores en varios campos de la producción y los servicios, gracias al trabajo en equipo que adelanta el Gremio de la mano con las empresas asociadas.
¡Palabra de honor! solían expresar nuestros abuelos cuando para cerrar los negocios no hacía falta levantar un acta o registrar el compromiso firmado en Notaría.
Las encuestas no fallaron y como se esperaba habrá segunda vuelta en la contienda electoral con miras a elegir el presidente de la República para el periodo 2014-2018.
No creo que sea criticable el uso electoral del “proceso de paz”. Lo que sí merece un serio reproche son las acusaciones por parte de Santos a quienes tienen diferencias con la manera en que conduce el diálogo en Cuba.