Madres Comunitarias: Luchan por Dignificar su Trabajo
Desde que opera entre nosotros la figura de las Madres Comunitarias, auspiciadas principalmente por medio del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, se oye el clamor de las mujeres que desempeñan esta labor para el país, sin que hasta la fecha, el tema se haya asumido, de manera estructural y completa, por el Estado colombiano.
Su función es fundamental en la sociedad, pues por medio de sus horas diarias de trabajo, de una parte, los niños que quedan a su cargo, reciben cuidado, atenciones y educación. La situación económica y social de las mamás, normalmente, no les permite pagar todos estos servicios en instituciones privadas.
Pero de otro parte, el aporte al desarrollo y al bienestar, es del mayor significado. Su entrega permanente permite que otras mujeres, y en algunos casos también los padres de familia, puedan trabajar y ganarse legítimamente, el sustento para los hogares. Insistimos, de no ser por la figura de las Madres Comunitarias, estas realidades no tendrían lugar.
¿Es entonces justo o equitativo que tengan que manifestarse casi permanentemente para que el Estado les dé garantías y beneficios mínimos por su trabajo? La verdad es que no.
Sin embargo, los agentes gubernamentales continúan distrayendo la atención sobre este problema, que es de la mayor importancia. En el seno de la Comisión Sexta del Senado de la República, a la cual pertenezco, ayer 27 de mayo quedó demostrado que el Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos, no les ha cumplido, pero lo que es más grave aún, no les ha cumplido a los todos los niños y niñas de Colombia que están al cuidado de las Madres Comunitarias.
Sus peticiones, continúan, lamentablemente, sobre la mesa de discusión. Un contrato de trabajo a término indefinido, estabilidad laboral, y condiciones mínimas de seguridad para aspirar a una vejez en condiciones dignas, están en el eje esencial de sus reclamaciones.
En razón de lo anterior, luego de interactuar de primera mano con ellas para comprender la problemática, el Movimiento MIRA radicó el proyecto de ley 71 de 2013, que les favorece sistemáticamente, y sobre todo, que recoge, en lo fundamental, sus inquietudes.
Los temas de Estado, como este, deben trascender los gobiernos de turno, por ello, confiamos en que se reconozca la importancia del tema, y encuentre un trámite exitoso.
