Pablo Escobar inició una macabra, sangrienta, despiadada, conducta de acabar con policías pagando por su muerte. A verdad, una guerra que solo dejó sangre.
Ayer inició sin avisarse a las autoridades regionales el llenado de El Quimbo. Las reacciones no se hicieron esperar, comenzando por el gobernador, Carlos Mauricio Iriarte, quien afirmó “el llenado de El Quimbo es altamente inconveniente, inconsulto y una burla a los derechos e intereses del departamento”.