Sin que se conozcan los detalles y avances del primer encuentro entre víctimas y negociadores en La Habana, no podemos menos que aplaudir que esto sea una realidad.
El país va a estrenar gabinete ministerial y una avalancha de asesores dentro de un proceso que nos permiten comprender la ingenuidad del pueblo colombiano con la reelección de un Presidente que perdió el rumbo de la historia y que no ha de dar ejemplo en su segundo periodo.
Pensar en enormes barcazas transportando mercancías e hidrocarburos, barcos de mediano calado llevando pasajeros y en general una gran infraestructura de muelles en los municipios bañados por el río Magdalena, ya no es una utopía.
De un tiempo para acá, tal vez por lo años y las canas que empiezan a asomar caprichosamente en mi cabeza, he comenzado a creer que siempre es más conveniente pensar y actuar en positivo, porque es más beneficioso, arroja mejores resultados y es más enriquecedor para el espíritu y tranquilizador para la mente.
Se veía venir. Entrando al tema de víctimas, las Farc harían lo posible no solo para dilatar las negociaciones -ya este año tampoco será, según Márquez-, sino para eludir sus responsabilidades y meterle conejo al país en una parodia por capítulos.
Luis Carlos Cervantes Solano tenía claro que moriría en forma violenta, siempre lo manifestó en público y en privado, al punto que rogó para que no le quitaran el esquema de seguridad que tenía desde hacía más de dos años, el que le permitía trabajar y vivir con mayor tranquilidad.
Desde tiempos inmemoriales, y en diversas culturas, el ser humano ha utilizado sustancias para generar alteraciones en el estado de conciencia, ya sea con fines religiosos, culturales o simplemente recreativos.
No empezó con pie derecho el nuevo gobierno de Santos II . No dejo de ser significativo que el Santos II no tuviera definido su gabinete para el 7 de Agosto y que este fuera promulgado solo hasta 4 días después de la posesión presidencial.
No nos digamos mentiras. El origen de todas las desgracia con el dinero de los contribuyentes, son las elecciones “democráticas” que celebramos en Colombia.
En Colombia los 48 millones de habitantes somos víctimas, súmele extranjeros que también han sido víctimas. Partamos del principio que hasta los grupos armados al margen de la ley también son víctimas, con ese principio inicio mi columna.
Los gobiernos de Huila y Neiva, los gremios económicos y los líderes de las movilizaciones campesinas, se declararon preocupados por el casi nulo avance en el cumplimiento de los compromisos pactados con el Gobierno Nacional, los que permitieron el levantamiento de las protestas campesinas de septiembre de 2013 y mayo de 2014.
Quienes vimos la ceremonia de posesión del segundo gobierno de ‘Juanpa’, pudimos apreciar la graciosa desacompasada de los comandantes de las fuerzas militares y de policía, en el acto de reconocimiento a su comandante en jefe. No se sabía quien estaba más perdido: