Verdad, justicia y reparación
Sin que se conozcan los detalles y avances del primer encuentro entre víctimas y negociadores en La Habana, no podemos menos que aplaudir que esto sea una realidad.
No se podría entender un proceso de paz sólido y equitativo sin la intervención directa de los que físicamente han llorado al ver las atrocidades que ha dejado el interminable conflicto. Cómo entender un acuerdo de paz sin escuchar la voz de esos millones de colombianos que han enterrado a sus seres queridos, de los millones de desarraigados que han tenido que dejar sus tierras para integrar los cordones de miseria de las grandes ciudades y en general de todos aquellos que directa o indirectamente han padecido los rigores de esta absurda y desgastante guerra.
La reunión entre las primeras víctimas del conflicto y los negociadores (Gobierno y Farc) comenzó en la mañana de ayer en medio del escepticismo de algunos y las expectativas positivas de los muchos colombianos que anhelamos una paz sólida y duradera, la que solo se puede lograr cuando se cumpla con la verdad, justicia y reparación, esas premisas que beneficiarán a los mismos que ahora lograron ser escuchados.
Esta primera delegación de víctimas que consigue llegar a La Habana está integrada por ocho mujeres y cuatro hombres, de los cuales cinco son víctimas de las Farc, cuatro del Estado, dos de paramilitares y una de varios actores armados.
Como vemos está allí una representación dolorosa de lo que han sido 60 años de lucha armada en Colombia, un largo espacio de tiempo donde no hemos logrado tener sosiego, viendo a diario las injustas y criminales acciones de la guerrilla y las barbaridades de los paramilitares, la delincuencia común, las bacrim y en general de esos muchos actores nefastos que han dejado manchado de sangre el suelo patrio y que han propiciado esos resentimientos y ansias de venganza, las mismas que han sido el caldo de cultivo que no ha dejado que el país se pacifique.
Por esto es importante que las víctimas sean escuchadas en La Habana. El equipo negociador ha insistido en los términos de verdad, justicia y reparación y eso es lo que vemos que se empieza a cumplir.
Muchos aseguran que el tema crucial de la mesa fue el de las drogas o el de la participación en política de la guerrilla, pero la realidad es que éste, el que la inclusión de las víctimas a la negociación, es el principal y prioritario, pues nada sacaríamos firmando una paz, en las que ellos no sean tenidos en cuenta.
Hoy podemos decir que se han alcanzado acuerdos parciales en los tres primeros puntos de la agenda (tema agrario, participación política y drogas) y que el debate sobre las víctimas del conflicto avanza a buen ritmo y con paso firme, gracias al viaje a La Habana de estas personas, entre las que se encuentra un huilense que ha sufrido como muchos otros los rigores del conflicto, una guerra fratricida que se calcula ha dejado 6,5 millones de víctimas, entre ellas 5,7 millones de desplazados, 220.000 muertos, 25.000 desaparecidos y 27.000 secuestrados, según datos del Centro de Memoria Histórica de Colombia.
