viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-08-16 10:39

Gabinete de pacotilla

El país va a estrenar gabinete ministerial y una avalancha de asesores dentro de un proceso que nos permiten comprender la ingenuidad del pueblo colombiano con la reelección de un Presidente que perdió el rumbo de la historia y que no ha de dar ejemplo en su segundo periodo.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 16 de 2014

Recordemos que la experiencia nos demuestra que todos los segundos mandatos son mediocres o que no dejan huella en la historia presidencial.

Es por esto, que como espectadores de las políticas del primer mandatario, nos tenemos que resignar a sufrir las consecuencias de esa politiquería que nos llevó a tener candidatos que nunca han pensado en el país, y que repiten la historia de infamia y de apoyo a la corrupción, desde el momento mismo en el que se avala a los ahijados de la política tradicional.
 
Un Departamento Administrativo como el de Planeación Nacional, que requiere a uno de los profesionales con mayor experiencia, con conocimiento de causa de la problemática nacional y que esté a la altura de diseñar y llevar a cabo las políticas exigidas para proyectar al país, a su economía, a un proceso de renovación, de cambio y de modificación hacia el desarrollo y que tenga capacidad visionaria de lo que representa la industria y la economía nacional e internacional, no puede entregarse a un mozalbete sin ningún atributo, sin ningún ejercicio profesional de validez ode importancia en su vida personal o privada, fuera de tener el reconocimiento público de ser hijo de un expresidente y de haber corrido por los pasillos del Palacio de Nariño a sus anchas, sin recibir más que los mimos y las caricias de los políticos de turno que visitaban a sus padres.
 
Ese es el mérito de el que hasta estos momentos ha sido Presidente del Partido Liberal, y nuevo Jefe del Departamento Administrativo Nacional de Planeación, máxime que no sabe leer o no tiene tiempo de leer, como él mismo lo admitió cuando como Presidente de su corporación, permitió y dio luces a un proyecto de reforma a la Justicia colgado de los micos que prohijó, que patrocinó y que después, con el argumento de una supuesta buena fe, quiso esconder con el argumento de no haber leído dicho proyecto de reforma a la Carta Constitucional. Vaya adefesio. No era una Ley cualquiera, era un proyecto de reforma constitucional y no tuvo la osadía de leerlo. Qué se puede esperar de ese ejemplo en tan alto cargo?
 
 Y en medio de este proceso de peroratas y de estrategias que han planteado los recién designados Ministros de la cartera, antes de asumir sus cargos, esta la voz del señor Vicepresidente que parece transformado en un hacedor de encantamientos y en su parodiada ostentación hace alardes de unos esquemas y proyectos que solo se equiparan a sus alharacas políticas, como si estuviera en campaña, que tristeza que el país, haya perdido el camino de la política social, que haya trastocado todos los conceptos de solidaridad y de proyección hacía el desarrollo, por perpetuar los procesos históricos de corrupción, de bandidaje y de mermelada sin retorno a la reflexión o a las causas populares, como se llegó a pensar, cuando se escudó esta reelección en un mandato por la Paz, que nunca ha de llegar,en lo que se ve venir para este país del Sagrado Corazón.