Tolstoi y mi pubertad.
El pasado 9 de septiembre, si viviera (perdón por el optimismo, pero me parece que vive), León Tolstoi habría celebrado su cumpleaños 186, que parece un montón de años pero para un hombre de tamaña dimensión es hálito que persiste, con el tono mayor impreso a su vida desde la escritura, creando y visionando un universo majestuoso, imperfecto, hasta intrascendente, para su gloria y la gloria humana.