Una iglesia quedará en las profundidades de El Quimbo
Quienes residían en la vereda San José de Belén del municipio de El Agrado, dicen que Emgesa les prometió trasladar la iglesia, hoy lloran tener que dejarla allí para que sea consumida por el agua.
Ninguno de los residentes de la vereda San José de Belén del municipio de El Agrado, sabe a ciencia cierta en qué época fue construida la iglesia que desde hace, (al parecer), cientos de años ha acompañado a los fieles de este alejado sector del departamento del Huila.
Una carretera destapada y en malas condiciones conduce a San José de Belén, vereda del municipio de El Agrado, en el subcentro del departamento del Huila. Cerca de ella pasa un río cuya agua parece limpia y fresca. 5 minutos más tarde se empiezan a divisar las ruinas de las casas que quedan, la mayoría de ellas en bahareque y atrapadas por el olvido de sus habitantes que a pesar del dolor, tuvieron que dejar su historia para empezar a construir un cuento nuevo en otro lugar.
Luis Carlos Tejada, es uno de los pocos huilenses que todavía reside en la vereda y quien asegura haber vivido allí algo más de 37 años, tiempo que le impide separarse tan fácilmente del lugar que vio nacer y crecer a cada uno de sus hijos.
Además, este adulto mayor asegura que San José de Belén se caracterizaba por ser un lugar tranquilo, cargado de amor, tranquilidad, armonía y familiaridad entre cada una de las personas que allí residía.
“Esta era una vereda muy buena, éramos como 70 familias y nadie hacía escándalos, peleas, bailábamos en esa escuela, tomábamos pero ya la mayoría se fueron y a los que quedamos ya casi nos van a reubicar”.
Cinco hectáreas, una casa nueva, quizás más bonita que la anterior y otros sueños, hacen parte del cambio de vida que deberá dar cada una de las personas que en algún momento de su vida, escogió como terruño el lugar que años después será ocupado por una hidroeléctrica.
Don Luis Carlos hace parte de las 360 personas que serán reasentadas en lugares como Santiago y Palacio de Garzón; Montea en el municipio de Gigante; Llanos de la Virgen en Altamira y La Galda, en El Agrado.
Estas comunidades, a pesar de dejar cientos de recuerdos en los lugares donde no solo vivieron sino que forjaron familia y amigos, contarán con centro de acopio, escuela, iglesia, cancha de fútbol, planta de tratamiento de aguas residuales y zonas verdes, sin dejar a un lado las viviendas en las cuales residirán ahora, que contarán con 100 metros cuadrados, divididos en cuatro alcobas, un hall, sala comedor, cocina, baño, lavadero y cobertizo.
“Nos dijeron una cosa, luego nos salieron con otra”
Para Mercedes Bravo, separarse de San José de Belén significa un dolor inmenso pues allí nacieron, crecieron y murieron varias generaciones de su familia.
“Los papás de mi papá se criaron aquí, nosotros también, los hijos de nosotros también y ¿ahora piensan sacarnos? No es fácil”.
De igual manera, asegura que hace algún tiempo, “la empresa mandó un manual donde estaba el carrito con la iglesia montada en él para ser trasladada tal cual como está” hacia La Galda (en El Agrado), lugar donde serán reubicados pero poco tiempo después, Emgesa notificó a la comunidad que esto sería completamente inviable debido a las condiciones en las cuales se encontraba la capilla.
“Ahora dicen que ya no, que porque ellos le mandaron a hacer un estudio a la iglesia y que ella está deteriorada y están diciendo que la iglesia la vuelven a hacer pero no la hacen de tapia” pero a pesar de eso, “nosotros pedimos que la iglesia sea trasladada tal cual como está porque esto es lo que nos dejaron nuestros antepasados. Dicen que simplemente se llevan unas partes de ella y ya”.
Al entrar a la parroquia, cada uno de los fieles que durante años ha dedicado horas y horas del día para cuidar el santuario, no pueden evitar sentir ese vacío que les genera tener que irse de su vereda en poco tiempo y dejar con sus viviendas y sus recuerdos, la iglesia que fue testigo de nacimientos, uniones y despedidas.
“Esta iglesia es patrimonio cultural del Huila”
Durante la visita realizada por DIARIO DEL HUILA a la comunidad de la vereda San José de Belén de El Agrado, manifestaron que la edificación católica fue construida más o menos en el año 1817 por lo que para ellos, no solo significa un espacio con un valor emocional significativo, sino un patrimonio cultural del departamento del Huila.
Es por eso que desde la llegada de Emgesa al lugar han pedido de manera reiterativa que el templo sea trasladado en su estado actual al espacio en el cual serán reubicados, cosa que ya no será posible por lo que consideran con mayor seguridad que “desde que llegó Emgesa nosotros nos hemos visto perjudicados en todo sentido, en tranquilidad, libertad, económica y psicológicamente”.
Además, Mercedes comentó que “la inseguridad está tremenda. Desde que llegó Emgesa vienen drogadictos, ladrones que son de por allá de Garzón a hacernos daño” pues según ellos ese predio ya no pertenece a nadie y se convierte en el mejor lugar para consumir drogas y hurtar las pocas cosas que tienen quienes aún no han dejado sus viviendas.
Lo que dice Emgesa
Camilo Castrillón, responsable del relacionamiento institucional del proyecto hidroeléctrico El Quimbo habló con DIARIO DEL HUILA sobre los términos legales en los que se encuentra la iglesia.
¿Qué puede decir Emgesa sobre la iglesia de San José de Belén?
Efectivamente la iglesia de San José de Belén fue declarada patrimonio cultural del departamento del Huila a través de ordenanzas por la Asamblea Departamental y en dichas ordenanzas también se establece un procedimiento para aquellos bienes que siendo sujetos de declaración de patrimonio puedan tener alguna intervención.
La compañía Emgesa desarrolló a través de un consorcio especializado en bienes de esta naturaleza, un estudio que permitió establecer básicamente dos temas: uno desde el punto de vista de ingeniería y patología que el bien como tal no soporta un traslado total del mismo como se comenta en la comunidad que podía llegarse a dar porque físicamente y las estructuras que tiene no dan para poder hacer esta implementación y el segundo tema que muestra el estudio, es que esa iglesia ha tenido una serie de intervenciones que ha afectado esa condición y las características que lo convirtieron en un bien patrimonial al punto de que prácticamente ya ha perdido las condiciones que lo acreditaron como bien patrimonial.
¿Las decisiones se han socializado con la comunidad?
De manera paralela con la comunidad, se han socializado los avances que ha tenido y estamos a la espera de socializar el concepto que se dará en los próximos días pero también se han socializado algunos prediseños de la nueva parroquia para que ellos los avalen o hagan aportes.
Lo que pretende la compañía es la concertación entre la iglesia, la comunidad y el Gobierno Departamental que nos permita hacer un desarrollo arquitectónico que cumpla con todas las aristas que se requiere respetando los valores religiosos, respetando el concepto de la comunidad, respetando los temas legales y que sea un bien que pueda seguir cumpliendo en iguales o mejores condiciones, la labor que viene desarrollando actualmente.
¿Dónde quedaría ubicada la nueva iglesia de la comunidad de San José de Belén?
Las familias de esta comunidad, van a ser reubicadas en el mismo municipio de El Agrado en un predio denominado La Galda, es allí donde debe ser ubicada la iglesia también para mantener esa tradición y ese arraigo frente a este bien patrimonial, frente a ese tema histórico y religioso que ellos tienen actualmente en su núcleo de vivienda.
Ya se sabe que es imposible trasladar la iglesia pero, ¿la comunidad está haciendo alguna exigencia?
El patrimonio da un concepto basado en el informe que nosotros entregamos como compañía y han establecido unos condicionamientos para poder tener en cuenta en el momento del traslado, elementos como el piso solicitan que sea levantado y llevado al nuevo templo para que mantengan los aspectos físicos que pueden ser trasladados y que puedan permitir mantener esa misma consistencia y bien patrimonial que tiene actualmente para el nuevo sitio.
También esculturas, libros y bienes destacados que fueron encontrados en el lugar serán llevados a La Galda pero la escultura más antigua y sin duda la más valiosa es el crucifijo pequeño del altar objeto que será trasladado al nuevo templo.
Algunos datos de la iglesia San José de Belén
Según información entregada a DIARIO DEL HUILA por parte de Emgesa, estas son algunas de las características de la iglesia y parte de las conclusiones del estudio realizado a la misma.
- La capilla posee su origen en el primer tercio del siglo XIX.
- Se identificaron 3 momentos históricos en intervenciones de la capilla
- Origen: 1/3 del siglo XIX
- Modificación de la fachada: siglo XX sin determinar fecha exacta.
- Cambio y mantenimiento de la estructura cubierta: siglo XXI (2006).
- No posee pintura mural.
- Los cambios arquitectónicos y estructurales son significativos, alternando su lectura original.
- Hipotéticamente, los elementos que aún conservan su originalidad son los muros norte, oriente y occidente.
- Pese a los cambios actuales, la comunidad reconoce la actual capilla como la original, por aspectos meramente generacionales.
- No es posible adelantar proceso de reversibilidad para recuperar su lenguaje arquitectónico original ya que no hay registros de su originalidad.
Es importante anotar, que con el sistema existente en relación al grado de vulnerabilidad, la estructura en tierra presenta un estado muy bajo de absorción de esfuerzos a la tensión, cortante, torsión y compresión con un grado de respuesta frente a los esfuerzos a que sean solicitadas y que determine las condiciones de recuperación; sin embargo, dado la importancia de la edificación en un caso de conservación, se debería proyectar un sistema para minimizar su vulnerabilidad sísmica por su frágil comportamiento estructural; esto representa que la edificación se verá afectada sísmicamente en alguna medida en un eventual movimiento telúrico.

Iglesia San José de Belén

Así, en el olvido quedaron algunas viviendas de la vereda

Esta escuela era el lugar preferido para bailar hasta el amanecer

Los pocos habitantes que quedan no quieren dejar su templo

Estos son algunos de los elementos que serán trasladados

Mercedes Bravo, habitante de la vereda San José de Belén
Luis Carlos Tejada vivió 37 años en esta vereda del municipio de El Agrado

Algunas piezas de la iglesia serán trasladadas al lugar de reubicación
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