Y la JEP que
Escándalo y los cuestionamientos le ha tocado enfrentar, a La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), en las últimas semanas. Ha dado mucho de que hablar. Este tribunal fue creado con muchas falencias, a partir del momento en que se firmó el acuerdo de Paz en La Habana.
Desde esta institución le están dando oportunidad a personajes que han hecho historia en este país, no específicamente por haberle hecho bien a la comunidad y respetar los derechos humanos, sino por haber sido participes de crímenes, y que no paguen un solo día de carcel por masacrar campesinos, mantener por años a secuestrados en condiciones inhumanas, reclutar a menores y también violacion de mujeres y niñas.
A pesar de que la JEP fue creada erráticamente, es difícil acabar con una institución judicial, por muy desatinada que haya sido su creación y su funcionamiento. Vigilarla es responsabilidad de la Fiscalía General general de la Nación, y la tarea de este ente de control, ha sido descubrir delitos en su interior, como sobornos y contrataciones irregulares sin cumplimiento de requisitos y a dedo. Para no ir muy lejos algunos de los fiscales delegados ante el tribunal para La Paz. La mayoría de estos fueron seleccionados por recomendación de políticos y no por experiencia en su trayectoria profesional como abogados penalistas. Entre estos se encuentra Carlos Bermeo, quien fue descubierto y grabado en un video, en el momento en que recibía dádivas para entorpecer el proceso de extradición de Jesus Santrich.
María Isabel Rueda, en su columna de opinión, dice que lo que finalmente se pudo aclarar de este operativo es que fueron los gringos los que interceptaron a Bermeo y a Gil y con ayuda de un agente infiltrado, y con base en sus ofrecimientos de maromas judiciales lo fueron conduciendo al terreno de Santrich, hasta el punto de que cuando ya los gringos le informaron hace dos semanas a la Fiscalía lo que habían descubierto, la sociedad criminal ya venía andando. Bermeo ya había ofrecido, solito, libre y espontáneamente, para demorar el caso Santrich, comprar falsas víctimas, desviar órdenes de policía judicial provocando varias prórrogas, devolver documentos a la DEA y la ayuda de un magistrado. Como prueba de su efectividad, aseguró haber saboteado el envío de la carta de la JEP a EE. UU. en la que se pedían las pruebas contra Santrich.
Es una vergüenza, por eso ya no creemos en las instituciones que imparten justicia en Colombia, cada día están más desacreditadas. Cómo es posible que el Consejo de Estado le salve la investidura a Santrich. Es el peor de los desaciertos, que éste ex jefe guerrillero tenga la oportunidad de ir al Congreso de la República después de violar los acuerdos de la Habana, por narcotrafico. Es indignante que esto esté pasando.
No es la primera vez que la JEP, ha dado de que hablar, primero por los contratos a dedo, cumpliendo favores a políticos y algunos personales de la hoy presidenta Patricia Linares, devolviendo favores.
Es importante empezar por hacer una reingenieria a este tribunal. fallar en justicia sin favorecimiento a los que en su momento cometieron crímenes de lesa humanidad. Que sea la oportunidad para aclarar que no estoy en contra de la Paz. Siempre he querido un País en Paz.
