viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-08-25 02:04

Y el problema vial sigue…

Escrito por: Amadeo González Triviño
 | agosto 25 de 2019

La comunidad del centro del Departamento del Huila y del sur colombiano, empieza a tener un respiro con el arreglo provisional que hasta el momento se ha realizado de la vía entre Gigante y Garzón. Las cosas parecen volver a la normalidad y nuevamente la voz de los habitantes y transportadores que transitan por esta vía, vuelve al drama de antes. Los baches y cerca de dos mil huecos en la vía, parecen ser una cifra estadística que no es consecuente con la realidad, porque la ausencia de mantenimiento de la vía es tan ostensible, que esa cifra debe haberse superado con creces hace mucho tiempo.

El truncado paro transportador, que tenía entre sus objetivos luchar por la recuperación de la vía en todos estos aspectos, recibió una lección que tenemos que aprender a analizar para ver que camino adoptar, cuando según se especula, la concesión vial no tiene en estos momentos un aliento esperanzador e incluso se advierte de la cancelacíon del proyecto Neiva Santana, y por consiguiente, que dicho tramo y las variantes que se hacen exigibles, y el mantenimiento de la vía y el cobro de peajes y todo ese drama que hemos vivido, termine por dejarnos las cosas en el estado en que está y que no haya un final feliz.

Si a lo anterior se suma la forma de abandono en el que se encuentran y en la que quedaron después de haberse visto forzadas a constituirse en solución alterna de movilidad en el departamento, las vías por Puerto Seco-Paicol-La Plata-Garzón y ahora por la vía Garzòn-Zuluaga-Gigante, es cuando una política de turismo y de reconocimiento de los habitantes de dichaz zonas geográficas demandan y así lo hacemos público, políticas claras de adecuación, arreglo y mantenimiento de éstas vìas, como realmente se necesita y se debe hacer, para poder hacer próspera esta región, hoy sumida en el abandono del Gobierno Departamental y de los municipios que son usufructuarios de dicha producción agrícola, ganadera y turística.

Somos conscientes de que de no ser por que EMGESA – ENEL, tenía los recursos para la recuperación y la contratación directa e inmediata de la ruta 45 en la vía nacional, aún estaríamos sin solución por las maromas y demás formas de corrupción que se envuelven en la contratación pùblica y los dilemas que ello representan. Y entonces es cuando al gremio transportador tenemos que agradecer su movilización y su protesta que, cosa curiosa, tuvo efectos favorables.

Pero nos hemos preguntado quién debe responder por los daños y perjuicios ocurridos al comercio y a las comunidades con esta situación que nos afectó en forma alarmante durante un mes aproximadamente y quién ha de responder por los daños de la vìa en el sector de Pericongo y quién ha de responder por todos los daños y peramanentes afectaciones al comercio y a la actividad social y humana de los habitantes que hemos padecido las consecuencias de estas afectaciones a lo largo de todas las formas de abandono a la que nos han llevado el Gobienro Nacional, Departamental y Municipal?

Finalmente algunos amigos me preguntan a diario, y quién debe responder y a quién se debe demandar  por los daños que sufren los transportadores en sus vehículos con ocasión del pésimo estado de las vías, por los más de dos mil huecos que algunos se han dado a la tarea de contabilizar y que sostenemos que son superiores a dicha cifra? Seguimos siempre esperanzados a que no llueva, porque de lo contrario, dichos huecos se convierten en trampas mortales en la vía y asì nunca podemos reducir el tiempo de desplazamiento y aprovechar de un transporte normal y que fortaleza la convivencia y la unión de nuestros pueblos en la construcción de una verdadera ciudadanía y de una política administrativa al servicio de sus comunidades.