jueves, 02 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-01-28 03:39

Voracidad financiera

Escrito por: Aníbal Charry González
 | enero 28 de 2020

La Asociación Nacional de Instituciones Financieras –Anif, en reciente documento propone la eliminación de las contribuciones de las empresas a las cajas de compensación familiar y acabar con el pago de los intereses a las cesantías, so capa de reducir más cargas a los empleadores para combatir el desempleo, que se sumaría a la cascada de exenciones para los empresarios ricos  aprobada en la reciente reforma tributaria disfrazada ahora de ley de crecimiento, con el propósito ingenuo del Gobierno del subpresidente Duque de generar más empleos, aprobada por el Congreso  a pupitrazo limpio como se acostumbra, no obstante la protesta y el clamor nacional, en un acto demencial como lo dijera con tino el columnista de Semana Antonio Caballero, no deja de ser una manifestación palmaria de la voracidad financiera indolente de los grupos económicos y financieros , que aplican a rajatabla la sentencia de que su economía vaya bien y el país bien mal.

Porque de lo que se trata con impudicia  es la de aumentar las gabelas y las exenciones a los más ricos, afectando a la clase trabajadora como se hizo en los gobiernos uno y dos de Uribe con la manida política esquilmadora neoliberal de siempre, concentrada en la reducción de la tributación para que se genere más inversión y por ende mayor generación de empleo según lo ha reiterado Duque como mandadero del gobierno tres de Uribe, aplicando una fórmula trasnochada y fracasada como lo han reiterado renombrados economistas como Joseph Stiglitz, que por supuesto no conduce a más generación de empleo sino a mayor desigualdad, pues el valor de las exenciones tributarias lo que hace en la práctica es enriquecer más a los ricos sin que generen empleo, pues sabido es que los empresarios no van a crear más empleos que no necesiten, ni aquí ni en cualquier otro lugar del mundo, simplemente con el estímulo de que vaya a salir más barato, porque el único empresario que contrata empleados que no necesita es el Estado, como igualmente lo refiere con lógica irrebatible Antonio Caballero.

Y es que la voracidad financiera y empresarial de los más ricos, no piensa sino en engordar su propio bolsillo que mejore su economía billonaria, que ahora no para en mientes para proponer también en forma demencial frente a las masivas protestas ciudadanas por la inequidad y la desigualdad, que se eliminen los aportes de las empresas a la cajas de compensación familiar que han demostrado contribuir eficazmente al mejoramiento de la calidad de vida de los trabajadores, y de ñapa la eliminación de los intereses a las cesantías, con la mentirosa propuesta de disparar el empleo, porque ya sabemos que la estrategia del capitalismo salvaje es liberar a los más ricos y poderosos de cargas tributarias para hacerlos más ricos, trasladándolas  como siempre a las laceradas espaldas  de la clase trabajadora. No hay duda de que en este desgraciado país campeón mundial en corrupción y desigualdad, las oligarquías que controlan el establecimiento están jugando literalmente con candela en medio del polvorín de la masiva protesta ciudadana.