Voces de alerta
Por: María del Carmen Jiménez
Estas voces son los que se escuchan en todos los rincones de los territorios de Colombia por el recrudecimiento de la violencia política, el incremento de los feminicidios , la violencia de género, por la asfixia económica y la censura a los medios de comunicación que tienen carácter independiente como el Canal 1 y su noticiero, por el lenguaje incendiario utilizado por algunos dirigentes del partido opositor a los Acuerdos de Paz, que ha creado no solo polarización, sino un clima propicio para su desmonte e incumplimiento, para el rearme y la guerra.
¿Quienes ganan con la guerra? Bertolt Brecht lo sentenció hace muchos años: “Con la guerra aumentan las propiedades de los terratenientes, aumenta la miseria de los miserables, aumentan los discursos de los generales y crecen el silencio, el sesgo y la cobardía de los medios”. No podemos volver al pasado. Somos muchos los que creemos que la Paz es el camino, aún con las imperfecciones del Acuerdo de la Habana. Solo la reconciliación podrá conducirnos a un país diferente y mejor. Somos más los que queremos que no se perpetúe la guerra, la injusticia y la corrupción. El presidente Duque como lo expresó Humberto de la Calle, debe asumir con decisión y criterio de Estado el liderazgo de la Paz y dejar de actuar con criterio de partido como hasta ahora lo ha hecho.
Las amenazas recientes de las autodenominadas “ Águilas Negras” al Comité Ejecutivo de Fecode por su decisión de desarrollar una caravana por la “Vida , la Paz y la Democracia”, el constreñimiento a candidatos de oposición al gobierno, a líderes y lideresas sociales, así como el repudiable asesinato de Karina García candidata del partido liberal en Suarez Cauca junto a sus acompañantes, causan dolor , generan preocupación, nos alertan “sobre la responsabilidad de tener ojos cuando otros los perdieron” tal como lo planteara Saramago en su Ensayo sobre la Ceguera y, nos concitan a juntarnos por la defensa de la vida y la democracia en nuestro país.
Hay que bajarle el tono a los epítetos descalificadores, a las noticias falsas y las mentiras repetidas muchas veces tratando de convertirlas en verdades, a la estigmatización, a las acusaciones irresponsables, a l al lenguaje incendiario y lapidario que alimenta la violencia. Karina la joven candidata a la Alcaldía de Suarez, advirtió sobre los ataques a su campaña, desmintió las acusaciones de las que fue víctima, hizo llamados a sus contradictores a morigerar el lenguaje, pedía prudencia, no obstante, fue masacrada. Hay que bajar la bandera de los odios, que origina múltiples violencias. No permitamos el retorno del embrujo autoritario que impide al Estado cumplir con sus obligaciones Constitucionales y legales, con la preservación de los derechos humanos, además, profundiza las lógicas del mercado reduciendo las garantías de derechos sociales, entre otros.
