Vías terciarias, motor de desarrollo rural integral y competitividad
Por: Manuel Macías
Las vías terciarias o vías campesinas son aquellas carreteras de acceso que unen las cabeceras municipales con sus veredas o unen veredas entre sí y son fundamentales para el desarrollo rural integral al generar la conectividad permanente de estas zonas, facilitando el acceso de la población a servicios esenciales como salud y educación y brindando fuentes de ingresos y oportunidades laborales mediante la apertura de mercados adecuados a sus productos.
Según el Ministerio de Transporte, la red de vías terciarias suma alrededor de 142.284 kilómetros y representa el 69 % de toda la red de carreteras del país. La red de vías terciarias está distribuida así: los municipios son responsables por 100.748 km (71 % del total), los departamentos por 13.959 km (10 %) y la Nación por 27.577 km (19 %). Lo anterior indica que el 71 % de la responsabilidad por el mejoramiento y mantenimiento de la red terciaria recae en los municipios, los cuales no cuentan, en su gran mayoría, con los recursos técnicos, humanos y/o económicos para cumplir a cabalidad con esta responsabilidad.
En el caso del Huila, la red terciaria totaliza 5321 km y está dividida así: los municipios tienen a su cargo 3589 km (67 % del total) y la Nación, a través del Instituto Nacional de Vías (Invías), tiene 1732 km (33 %). El punto crítico es que la responsabilidad por el mantenimiento y mejoramiento de las vías terciarias está en cabeza de los municipios directamente pero el 50 % de estos no cuenta con el equipo mínimo completo de maquinaria pesada (retroexcavadora, motoniveladora y volquetas). Adicionalmente, no tienen presupuesto suficiente para el mantenimiento de las vías a su cargo. Los municipios que sí poseen el equipo mínimo de maquinaria pesada no tienen los recursos para el mantenimiento técnico y funcionamiento de este ni para el mantenimiento de la red terciaria bajo su responsabilidad.
El Huila posee una inmensa riqueza agrícola, tanto que se han publicado estudios técnicos e informes, como la Agenda Interna para la Productividad y la Competitividad del Huila en el año 2005, actualizada en el 2015, para que el departamento se enfoque en las apuestas productivas regionales, especialmente las agroindustriales como cafés especiales, cacao, pasifloras, frutas exóticas y productos acuícolas y pesqueros y en el turismo apalancado en San Agustín, el Desierto de la Tatacoa y el turismo rural, ecoturismo o agroturismo. La gran paradoja es que existe una inmensa riqueza agrícola pero no las vías adecuadas para que nuestros campesinos lleven sus productos a los mercados y centros de acopio. Igualmente, tenemos una oferta turística única pero no las vías que permitan a los turistas llegar a visitarnos.
Afortunadamente, el Gobierno Nacional, en cabeza del presidente Duque, ha replanteado el esquema de financiación, mejoramiento y mantenimiento de la red terciaria, de tal forma que ahora “todos ponemos, todos ganamos”, en un esfuerzo mancomunado de la Nación, el Departamento y los municipios para que logremos salir del fango en que se encuentran las vías campesinas y el desarrollo económico y social de la ruralidad huilense. Enhorabuena esta iniciativa del Gobierno Nacional, si no seguiremos siendo, sin vías, un “Paraíso por descubrir”.
