viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-10-14 02:19

Vanidosos con Neiva

Escrito por: Álvaro Hernando Cardona González
 | octubre 14 de 2017

Urge volvernos vanidosos con la ciudad; lograr que a todos sus habitantes nos avergüencen sus cosas desordenadas, sin gusto y sin atractivo. Neiva merece más de todos.

Quienes por diversas circunstancias lamentablemente vivimos fuera de Neiva, pero podemos visitarla constantemente y recorrerla tratando de reconocer la urbe que en bicicleta nos permitía acudir al colegio y conocer los nuevos lugares de expansión habitacional y de comercio que crecen por doquier, nos preguntamos si los ciudadanos y sobre todo, sus gobernantes, perdieron la vanidad o el buen gusto.

Recorrer a Neiva apena. No es sólo pena de tristeza, sino pena con quienes llegan a nuestra ciudad para conocerla. En serio: ¿a quién hoy día se le ocurre que  Neiva es la ciudad bonita, señorial y acogedora que solía ser? Sinceramente parece que a nuestra Neiva ya no la habitan quienes la aman. Más aún, parece que por el contrario la poseen quienes no sienten vergüenza de cómo se presenta.

Seamos sinceros constructivamente, la nuestra es una ciudad con pocos espacios agradables y bonitos. Por ejemplo, si uno llega vía aérea, recorrer las vías del aeropuerto hacia cualquiera de los hoteles recomendables es todo un paseo por calles sucias, fachadas invadidas de carteles, garajes y antejardines cerrados con rejas, vendedores estacionarios y ambulantes ocupando vías y andenes, y sobre todo, motos y más motos formando enjambres ruidosos y violando normas sin cesar. Los ingresos terrestres por el Norte (viniendo de Aipe o de Fortalecillas) y el del Oriente, de la cordillera, pueden calificarse de vías insuficientes para el caudal vehicular y los paisajes urbanos adolecen de lo mismo anotado atrás.

Si uno quiere llevar un turista a recorrer la ciudad, probablemente sólo halle estas alternativas: un recorrido por un sector del Oriente (en los alrededores del Centro Comercial Salta Lucía), a uno de los magníficos restaurantes que tiene Neiva (que debería de promoverse como una inexplorada cantera de buenas opciones gastronómicas de Colombia y caminar los centros comerciales. Es triste decirlo pero la ciudad no tiene hitos que la identifiquen salvo el Monumento a La Gaitana que está rodeado de tristes manzanas urbanas.

La indolencia de los barrios y comunas debe cesar y abrir paso para parques, andenes, alamedas, calles limpias, fachadas uniformes, arborizaciones, antejardines cuidados y áreas comunes libres. La ciudad afortunadamente está habitada por gente amable con el visitante, y como decíamos, ha crecido gastronómicamente y su vida nocturna es vital.

Volvámonos vanidosos e inconformes, adoptemos mejores cosas para nuestra ciudad-casa.


Comentarios