Universidad de Nuestra Señora de la Pernicia
Por Luis Humberto Tovar Trujillo
Sorprendente aun, lo que sucede en nuestro pais, específicamente con el derecho. En alguna oportunidad expresé que el “derecho ha dejado de existir”; sigo creyendo, que así es.
A diario, todos hacen los que les viene en gana; empezando por los administradores de justicia, que pareciera que hubieran pasado por la Universidad de Nuestra Señora de la Pernicia, perdón por la invocación religiosa, señores Magistrados de la Sala Laboral del Tribunal de Cali, desde luego, influenciados por esa cumbre moral y del virtuosismo religioso y católico para más señas, el arzobispo Monsalve.
Se les estranguló el cerebro, buscando las normas constitucionales, que refieren la libertad de culto, la libertad de expresión y el abuso de la función pública; por lo visto no las encontraron, porque deliberadamente debían lucirse y hacer notoria la cuna académica de donde procedían, “la Pernicia”.
Definitivamente no hay derecho; y lo mas grave de todo, es que no se si el gobierno, toma nota o no, de tanta aberración destructora del derecho, para tomar determinaciones relacionadas con la rama judicial, y declarar al pais en estado de emergencia judicial, o deliberadamente el gobierno quiere contribuir a esa alianza macabra de terminar de destruir el pais.
En alguna oportunidad, manifesté también, que, para poder entender las providencias judiciales, los jueces y magistrados deberían publicar su propio diccionario jurídico, y compitiéndole a Cabanellas, en tan majestuosa obra.
Definitivamente, como decía el Profesor Escobar, en el Diario El Colombiano,” cometimos un terrible pecado. Permitir que los malditos, traidores y supuestos “tibios” gobiernen, sean congresistas y jueces”.
O como dijo, Monseñor Pedro Mercado, “Jueces auspician el consumo público de drogas y garantizan los “derechos” de terroristas, narcos y políticos corruptos. Reina la impunidad, pero se prohíbe una inofensiva invocación a la Virgen de Chiquinquirá. Por jueces como estos estamos en la inmunda @IDUQUE…”
Con todos estos antecedentes, y reiterando la imbecilidad del no reconocimiento del Plebiscito como expresión sublime de la voluntad popular, son razones entre otras, para que el Presidente Duque si es que quiere entender, que el pais se le salió de las manos, hace mucho tiempo en términos de la administración de justicia, que obliga ante los ojos del pueblo soberano de Colombia, a decretar el Estado de emergencia judicial inmediata, y tomar las determinaciones para recuperar el camino perdido, con verdaderas decisiones y, no con las aguas aromáticas propuestas en ese proyecto de reforma tibia y gelatinosa. Hay que sacudir el edificio de la justicia, para ver cuantos frutos buenos quedan.
