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Opinión/ Creado el: 2020-09-12 02:31 - Última actualización: 2020-09-12 03:51

Una extraña patria boba

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 12 de 2020



Por Fernando Bermúdez Ardila

Cuando vi el video de la muerte de Javier Ordóñez y como fue golpeado, con una sevicia extrema por parte de dos uniformados de la fuerza pública, dos miembros de la policía que deben estar y su tarea es proteger la vida de los ciudadanos, combatir el crimen, dar buen ejemplo, ser amigos de la comunidad a los cuales les presta su servicio, No pude dejar de sentir indignación, rabia e impotencia.

Indudablemente, la policía necesita una reestructuración, comenzando por la reeducación de los miembros que prestan sus servicios en las calles, exámenes psicológicos al ingresar a la fuerza, una preparación profesional para el trato con el ciudadano, además del entrenamiento físico para poder reducir al ciudadano que se resista a un arresto, utilizando únicamente la fuerza necesaria para hacerlo y no cometer excesos.

El ciudadano es igualmente responsable por el respeto que deben prestar a las autoridades, tan valiosa es la vida de un ciudadano, como lo es la de una persona que está prestando su servicio a la comunidad, es reprochable la indolencia también con la que se mira a los integrantes de la fuerza pública, cuando son heridos y asesinados en cumplimiento del deber.

Con cada uno de estos acontecimientos desafortunados, quienes buscan su beneficio y sacar dividendos políticos, invitando a desmanes, al saqueó y destrozar los bienes de uso público, que cómo lo he dicho en otras columnas ya pagamos con nuestros impuestos y tendremos que pagar nuevamente para reconstruirlos, a la anarquía total, a lo que ellos llaman el derecho a la marcha.

Es innegable que lo que hicieron los dos uniformados está lejos de estar dentro de su deber, es un hecho reprochable que debe ser castigado, pues quienes juraron proteger al pueblo, en estos casos las penas deben ser ejemplarizantes y drásticas, el mensaje debe ser escuchado en todos los rincones de la patria tanto para los uniformados como para todo el pueblo.

De igual manera a los vándalos, los incitadores, a quienes quieren anarquizar el país, los que destruyen los bienes de todos los colombianos en las mal llamadas marchas deben ser individualizados, capturados y castigados. Si bien es cierto Colombia necesita una reforma, pues no todo está bien, pero tampoco todo está mal y los cambios deben ser para mejorar y no para terminar de destruirnos, existen formas eficientes y eficaces de lograr los cambios para avanzar y convertirnos siempre en un mejor país, es exactamente esas formas de cambio las que debe unir al pueblo en un solo propósito y no dividirlo como pretenden las extremas de uno y otro lado.

Antonio Nariño acuñó la famosa frase en el periódico “Los Toros de Fucha” Para referirse a la naciente nación como “la patria boba”, cuando antes de consolidar la independencia ya estaban trenzadas en una sangrienta guerra dos vertientes que querían hacerse al poder, hoy más que nunca está vigente esta famosa frase. Después de la pandemia que hoy vivimos, nos necesitamos mucho más los unos a los otros para poder salir adelante como un solo pueblo, las divisiones solo nos llevarán a unas arenas movedizas donde no valdrá la pena patalear.