Una Asamblea Constituyente es la alternativa
Lo que se presenta en el país amerita que todas las fuerzas sociales y alternativas reivindiquen la convocatoria de la Asamblea Constituyente que saque de la crisis que carcome el Estado colombiano en todas las ramas del poder público. Existe profunda desconfianza de los ciudadanos por los hechos de inmoralidad, corrupción y falta de ética en la justicia (Corte Suprema de Justicia, Corte Constitucional, Comisión Nacional de Disciplina Judicial); en el Congreso de la República (Cámara y Senado). Un alto número de congresistas condenados por parapolítica, tráfico de influencias, conflicto de intereses y cobro de coimas entre otras son las condenas e investigaciones de buena parte de los congresistas; el Consejo Electoral no pudo investigar el ingreso de dineros de Odebrecht en las campañas electorales mientras en otros países hay presidentes condenados y purgando sus penas en la cárcel; en el poder Ejecutivo, Presidentes de Colombia (Santos, Uribe, Pastrana, Gaviria, Samper etc.) todos ligados con grandes hechos de corrupción; Gobernadores (Guajira, Córdoba, Cundinamarca, Valle etc.) y Alcaldes (Bogotá, Mosquera, Yopal, ex Alcalde de Neiva etc.). En Colombia hoy no existe ningún cimiento jurídico, ni moral que haga viable este remedo de democracia.
La falta de autoridad e incapacidad para que cada rama de poder introduzca cambios hacia la recuperación de la justicia se han frustrado. Todos han terminado en un competo fracaso. Desde sus trincheras de poder han impedido cualquier intento de transformación.
La ciudadanía ha emprendido iniciativas como la recolección de firmas hacia un referendo que reforme el Congreso de la República, afortunadamente ya fue aceptado. No sabemos si la Registradurìa Nacional del Estado Civil admita continuar con el procedimiento. La reforma a la Justicia colombiana no fue aceptada por las altas cortes que vieron una revancha del Ejecutivo y los congresistas para cercenarles el poder. En los Gobiernos de Uribe I Y II éste intento cobrarles a la rama judicial su independencia y actuaciones frente a la parapolítica y hechos de corrupción dentro del Ejecutivo. Se salvan los anteriores magistrados de la Corte Suprema y la Corte Constitucional la una Presidida por Yesid Ramírez Bastidas y la otra presidida por Carlos Gaviria respectivamente. Se recuerda la Corte Suprema que lideraba Alfonso Reyes Echandía inmolada en el Palacio de Justicia en la toma del M-19. Tal vez por ser ejemplo de moralidad sucumbió a las llamas y las balas del Gobierno de turno y el M-19. En el Gobierno Santos la justicia terminó contaminada por las mismas prácticas de corrupción de otras esferas. El Congreso por la vía legislativa jamás emprenderá sus propias transformaciones en cuanto al régimen de inhabilidades, incompatibilidades, salarios, régimen de salud, viáticos, prebendas, financiación de campañas electorales porque son los mecanismos para la supervivencia y mantenerse por muchos años en el Congreso. No queda otra alternativa que emprender la convocatoria de la Asamblea Constituyente como el instrumento más idóneo para emprender los cambios que el país está requiriendo y que por otra vía no son posibles.
