UNA AFRENTA ECOLÓGICA MUNDIAL
La sociedad mundial está asistiendo a las diferentes transformaciones que está presentando el clima, que, durante el día, ocurren altas temperaturas y en la noche sobrevienen altas temporales lluviosos que están afectando la dinámica productiva del mundo. En otros territorios las intensas sequías están generando la proliferación de incendios forestales, que están creando grandes transformaciones y daños graves a los ecosistemas estratégicos.
El uso masivo del carbón y de los hidrocarburos como combustibles para generar energía eléctrica y para el uso en la locomoción, están creando grandes desequilibrios en el medio ambiente. Es indispensable que los países empiecen a cambiar estos usos industriales y enfocarlos para la producción de bienes sustentables. Así pueden existir más economías verdes, como lo han emprendido la mayoría de los países que conforman la Unión Europea. Esta decisión debe contribuir a crear unas expectativas favorables para disminuir las emisiones de efecto invernadero que provienen de la quema de estos recursos naturales.
Pero lo que está sucediendo en nuestro hermano país del Brasil, es muy preocupante para el futuro de la supervivencia del mundo. Nunca se había visto el panorama que presenta actualmente la selva amazónica, porque se está devastando la mayor riqueza verde que presenta el planeta. Durante el presente año, se han registrado 72.843 focos de incendios, frente a los 39.579 que se presentaron el año anterior, durante el mismo periodo. Esto representa un incremento del 83%. Este alarmante desastre está siendo potenciado por las temperaturas que están generando una temporada seca y que, con las grandes nubes espesas, están irradiando su presencia maligna en las principales ciudades brasileras y además han traspasado las fronteras al Perú y Bolivia.
Los focos de incendios forestales en Brasil han aumentado, debido a las quemas de la región amazónica potenciadas por la temporada seca, y que están provocando espesas nubes de humo que en los últimos días cubrieron varias ciudades. Lo anterior se debe en gran parte al avance de la deforestación y a las altas temperaturas que se están presentando en este país.
El actual gobierno brasilero presidido por Bolsonaro, ha recibido fuertes críticas por la comunidad internacional, porque ha estado en contravía de las políticas ambientalistas y se ha convertido en un promotor de la explotación de recursos naturales en áreas protegidas. Inclusive los mayores aportantes al Fondo Amazonía que son Alemania y Noruega tomaron la férrea posición de suspender las contribuciones económicas para apoyar al principal pulmón verde del mundo.
