Un tributo a los trabajadores pixelados
Por Coronel Johny Hernando Bautista Beltrán
Comandante IX Brigada
Al momento de escribir esta columna, se celebra el Día Internacional del Trabajo, y en consecuencia, quiero dedicar lo que aquí escribo a todos los trabajadores, empleados e independientes, a todos, a quienes a diario con su esfuerzo construyen país, algunos haciendo lo que les gusta hacer y otros con menor fortuna, lo que les toca hacer.
Pero entre todos los trabajadores que hoy merecen ser homenajeados, quiero destacar a un sector de laboriosos hombres y mujeres que en su quehacer no tienen horario, para quienes los festivos no son otra cosa que un día hábil más, para quienes la familia es un tesoro al que no siempre pueden acceder por que primero está la misión por cumplir, y a los que muchas veces las fechas trascendentales de la vida como el nacimiento de un hijo, el fallecimiento de sus padres o el aniversario de su boda, nos les permitirá estar con los suyos, celebrando o llorando este día especial, este gesto emocional, seguramente lo vivirán en una montaña lejana, internados en la maraña o abordando un helicóptero que los pondrá una vez más de frente a su destino.
Hoy mis palabras son para los Soldados de Colombia, quienes luchan de manera inquebrantable por la paz y la seguridad de este país, caminan con un morral pesado a sus espaldas y con las armas sagradas de la República para defender a los colombianos.
Hoy mi homenaje es para ellos y también para sus familias quienes los esperan en casa y a quienes el sonido del teléfono en la noche o en la madrugada les hace saltar el corazón ante la incertidumbre de una noticia que nunca nadie querrá escuchar, pero con la esperanza y la fe puesta en Dios de que su ser querido, su héroe que por ellos y por todos lucha, esté bien y pueda seguir cumpliendo su deber.
Los Soldados también son trabajadores, y el Día Internacional del Trabajo, debe ser una fecha en la que ellos también reciban el tributo que merecen, su labor nos beneficia a todos, construyeron la República y la sostienen, son su pivote y cohesionan la Nación, el sacrificio de los héroes ha sido la garantía de que este país y esta democracia sigan vigentes y en tiempos difíciles, los Soldados de Colombia, han y siguen siendo un faro que orienta el camino en medio de la nublada noche.
Honor, gloria y eterna gratitud a los Soldados de Colombia porque su servicio silencioso y desinteresado al país no tiene límite, no necesitan sindicatos que luchen por sus derechos laborales, porque el derecho que ellos reivindican es el de poder seguir defendiendo a su Patria aunque esto implique ofrendar su propia vida en el cumplimiento del deber.
Gratitud a sus familias, a sus madres, esposas e hijos, por sus estoico desprendimiento y apoyo incondicional para que estos trabajadores colombianos puedan seguir haciendo su labor.
Patria, Honor, Lealtad
