Un sueño frustrado
Nuestro país se ha convertido en una potencia del ciclismo a nivel mundial desde hace tres décadas, por los reiterados triunfos que nos han hecho sentir orgullosos en las diferentes disciplinas deportivas. Aunque el deporte no se ha convertido en una verdadera política pública para todos los gobernantes de turno, existen dignos talentos deportivos, que se han destacado en los escenarios, especialmente cuando participan en competencias de talla internacional. El ciclismo es una de las disciplinas donde se han venido destacando, porque les ha permitido enarbolar los valores patrios y el despertar patriótico de los colombianos.
Durante varios lustros, nuestra patria colombiana ha venido generando grandes glorias del deporte en diversas disciplinas deportivas, gracias al apoyo del sector privado y del esfuerzo personal que han despertado la admiración y las más grandes satisfacciones a los colombianos que los han venido acompañando a través de los medios de comunicación. Han logrado estar en el cenit del olimpo, enarbolando el tricolor nacional y los símbolos patrios, que se han convertido en ejemplos para las nuevas generaciones por su coraje, disciplina y el dominio de sus talentos.
Lo anterior ha generado un masivo despertar ciclístico en todos los municipios del país. Desde la madrugada y la noche, somos testigos de la forma como circulan por las diferentes vías del país, un gran número de personas que entrenan periódicamente. Unas lo hacen por mantenerse saludablemente y otras por ser competitivas. Desafortunadamente el riesgo es latente, por la imprudencia de algunos conductores que colocan en riesgo a los deportistas.
Por este motivo, hay necesidad de evitar esta clase de accidentes. De acuerdo con la Agencia Nacional de Seguridad Vial, 246 ciclistas perdieron la vida y 1.478 más sufrieron lesiones durante el periodo comprendido entre enero y julio del presente año. El domingo anterior en la vía que conduce de Duitama a Paipa, la joven ciclista huilense Danna Valentina Méndez Ortiz murió atropellada por una tractomula, quien iba escoltada por sus padres.
Con tan solo 15 años, estaba comenzando una carrera promisoria que ya la había llevado al Club de Ciclismo Colombielas, de la ciudad boyacense de Sogamoso, y ya había conseguido cupo en el equipo Boyacá Raza de Campeones, que disputó la Vuelta Nacional del Futuro, el año pasado. Con ello, se frustraron los sueños de este talento deportivo, que, con una vida por delante, resulta doloroso para el país, la perdida temprana de esta deportista. Es indispensable fortalecer la cultura vial que conduzca a prevenir futuros accidentes. Protejamos a nuestros ciclistas.
