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Opinión/ Creado el: 2020-07-16 12:26

Un sueño compartido I

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 16 de 2020

Por Juan Carlos Ramón Rueda

Los habitantes de un territorio compartimos mucho más que un espacio físico, compartimos nuestros sueños, generalmente basados en pretensiones sobre cómo mejorar la calidad de vida, ser más felices, tener mejores vías, seguridad, empleo, en fin, lo que nos gustaría mejorar. Por eso cuando nuestros sueños sobre cómo hacerlo no se hacen realidad y contrastamos los malos indicadores de desarrollo, nos lamentamos por las cifras de desempleo, pobreza, salud, inseguridad, o de la ineficacia de las instituciones. Ahí nos lamentamos porque somos responsables de no haber aplicado un plan estrategico y especialmente, por no elegir líderes preparados. Sobre este tema voy a profundizar en mis escritos. Trataré de aportar en la discusión sobre el proceso de transformación de ciudad en el mediano y largo plazo, que busca mejorar la vida de las personas. Este proceso se llama DESARROLLO TERRITORIAL y tiene tres premisas fundamentales: 1. Liderazgo colectivo. 2. Que sea posible. Y 3. Debe ser un sueño compartido entre quienes habitamos el territorio. No hay otra forma de hacerlo.

Sobre liderazgo. Normalmente elegimos un líder (Alcalde) para que resuelva los problemas y sea el gerente de las decisiones del territorio. Este líder debe concentrar su tarea en dos frentes; el funcionamiento y mejora de las condiciones actuales de la ciudad (mantenimiento); y una segunda más profunda y compleja, que consiste en impulsar una transformación hacia el futuro (desarrollo territorial).

Generalmente a los Alcaldes y sus equipos el tiempo se les va en el día a día. Hacen frente a los problemas viales, de servicios, atención de los más pobres, educación, salud, inseguridad, etc, etc (mantenimiento). En eso se gastan los cuatro años, atendiendo a los amigos y tratando de satisfacer las demandas de apoyo de los potenciales electores para después dar el siguiente paso en su carrera política. Muy pocos alcaldes dejan un legado que perdure. El liderazgo que se requiere para la transformación es político, también gremial, de académicos y requiere que sea capaz de agrupar a todas las fuerzas sociales. Debe inspirar a los habitantes, generar cohesión, no puede ser un politiquero y debe tener una sensible conexión con la juventud y los sectores productivos y académicos. En estos recaerán las responsabilidades más profundas para la consolidación.

Se trata de trazar una hoja de ruta y avanzar. En Neiva tenemos varios planes de acción. Se han formulado varios intentos de un plan estratégico. Pero ha faltado el liderazgo adecuado. En las siguientes columnas avanzaremos en ello.