Un sueño compartido (2)
Por Juan Carlos Ramón Rueda
Tenemos un enorme reto y de ello depende el futuro de nuestros hijos. Es imprescindible y necesario llevar a cabo una transformación del territorio y este proceso debe hacerse por TODOS los habitantes de Neiva y de los municipios vecinos con quienes compartirnos intereses comunes. No es una responsabilidad solamente de los políticos. Mi opinión anterior no es una crítica al Alcalde. Es un reto para nosotros los ciudadanos. Todos queremos un mejor territorio, pero hacemos poco por lograrlo. Esta transformación se llama Desarrollo Territorial y para llevarla a cabo es necesaria una segunda premisa y es que debe ser posible.
Un plan estratégico de ciudad es posible si está bien concebido y tiene buenas bases. No puede obedecer al capricho o la idea de una persona o de un grupo, sino que es un PLAN DE CIUDAD. Las ciudades que logran hacer esta transformación se unen para lograrlo. En ellas se conjugan tres elementos claves: liderazgo político, academia y emprendimiento. En estas ciudades se fomenta una lucha política de calidad. Las discusiones no son torpes ni vanas, porque hay inteligencia en ellas y los actores lo entienden. Ahí la academia aporta en conocimiento y su contribución es pertinente en las necesidades del territorio. Y definitivamente en estas ciudades existe un tejido empresarial dispuesto a asumir riesgos y a generar la transformación productiva de la mano del Estado y el aporte en conocimiento de las universidades. Por ello los estudiosos insisten en hablar de la triada: Estado – academia – empresas (necesarios para llevar a cabo el desarrollo). Me pregunto, ¿tenemos empresarios dispuestos? ¿Los gremios actúan en la dirección correcta? ¿Los aportes de las universidades son pertinentes al desarrollo territorial? ¿Tenemos el liderazgo gremial y político necesario? ¿Es posible hacer esta transformación?.
Realmente creo que tenemos algunas de estas cosas. Hay buenos gobernantes y otros no tan buenos. Hay buenos empresarios y otros no tanto. Hay universidades haciendo lo correcto, otras no. Tenemos varios planes estrategicos (cada Alcalde trae su propia formula). Todas tienen buenos conceptos.
Tengo la certeza que muchos habitantes no saben cómo enfrentar este reto y no tienen claridad sobre lo que hay que hacer para que sea posible esta trasformación. Pero entendemos que es necesaria para hacer del nuestro un territorio más fértil en felicidad y proyectos de vida para la mayoría de los habitantes, especialmente los jóvenes, y no para una minoría privilegiada. Este es el camino, así que seguiré profundizando.
