lunes, 06 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-07-31 01:50

Un país inequitativo

Escrito por: Froilán Casas
 | julio 31 de 2019

¿Qué podemos esperar? Si hasta la “legalidad” del Estado es absolutamente inequitativa. ¿Para qué tanto cacareo y demagogia si los salarios de los congresistas los fijan ellos mismos? Imagínese amigo lector, juez y parte. En cambio el salario del resto de los colombianos lo fija la Comisión Permanente sobre Armonización de Políticas Salariales, órgano tripartito: gobierno, empleadores y trabajadores, -¿acaso los empleadores no son trabajadores?-. De alguna manera el Departamento Administrativo para la Función Pública, interviene en la regulación de los salarios del sector oficial. Invito al lector a consultar en el famoso y cercano “Google”, cuánto gana un magistrado de las altas cortes en Colombia, atérrese. Sigo mi discurso, mientras un congresista en los Estados Unidos de América tiene un salario mensual equivalente a 10,4 salarios mínimos mensuales de ese país, un congresista colombiano tiene 40,8 salarios mínimos mensuales de Colombia. ¿Ven la diferencia? ¿Sabe usted cuánto es el salario mínimo mensual en Colombia actualmente? $925.148; más: primas, dotación de personal, vacaciones, cesantías, intereses a la cesantías y previsión social a saber: riesgos laborales, salud y pensiones, pagados en partes proporcionales, empresa y empleado; en la práctica el salario mínimo legal en Colombia es de aproximadamente $1.500.000 mensuales. Por favor, vaya y consulte con el “doctor” “Google”, a ver cuánto gana un congresista mensualmente, además de: la bonificación que otorgó el expresidente Santos en el 2013 de una prima de servicios por la módica suma de $7.898.445; agréguele a ello: prima de navidad, tiquetes aéreos, plan celular, vehículos, entre otros. En Suecia, los parlamentarios ganan alrededor de $21.000.00 colombianos al mes y no tienen asesores, viven en apartamentos modestos; el salario mínimo allá es  alrededor de $12.000.000 al mes. En los llamados países nórdicos (Noruega, Suecia y Finlandia, podría decirse también, Dinamarca, ser concejal de un cabildo municipal es un honor que no tiene retribución salarial); y, ¿Colombia?  Por favor, no se trata que los señores parlamentarios tengan un salario irrisorio, ¡no, por favor! Obviamente un parlamentario debe tener un salario digno a ese importante servicio a la causa de la democracia, pero no en esas proporciones comparadas con el resto de los colombianos. Es sano que los parlamentarios en Colombia no se fijen los salarios, que lo haga la Función Pública en concordancia con la inflación. Opino que un parlamentario tenga un buen sueldo mensual, pero no en esas proporciones. Por favor, no se compadece con la realidad nacional. Por favor, más racionalidad en el gasto público, más austeridad en el manejo de la cosa pública. Si seguimos así, no estamos lejos de una tiranía de extrema izquierda en donde impongan sus criterios y aparezca una forma más horrenda de “aplicar justicia”. No se puede combatir un mal real con base en un mal mayor. Las injusticias sociales nos pueden llevar a un gobierno autocrático y a una dictadura de partido más nefastos que el mal que combatimos. ¿Por qué Venezuela y Nicaragua cayeron en las tiranías reinantes? Por la pésima dirección de la clase dirigente. La injusticia es el caldo de cultivo para que lleguen un día los anarquistas y las dictaduras de partido.

* Obispo de Neiva