Un ilustre y educado ciudadano
Por: Luis Humberto Tovar Trujillo
Conciliar una seguidilla de buenos sentimientos, me atrevería a pensar que no es tan fácil como muchos creen, porque en ese afán, se me adelantan unos a otros, y fácilmente se terminaría en un sancocho, de esos laboyanos, consumidos deliciosamente en una de las mejores fincas anfitrionas de Pitalito, La Parada.
Hijo de una de las familias llenas de valores y principios, ahí nació Luis Alfredo Ortiz; sencillo, y por ello, de los mas valiosos de su región; gran anfitrión del conocimiento, por sus excelentes dotes intelectuales.
Quienes hemos sido afortunados con su amistad y afecto, entre ellos todos los compañeros de academia, liderados por el maestro Joaquín Sandino, entre otros, pasados y recientes, pero básicamente amigos de verdad, porque Luis Alfredo, ofrece y disfruta la verdadera amistad; y con seguridad los futuros, por lo fértil en sus labores de jurista y pedagogo consumado, de esos que difícilmente se encuentran en la modernidad, son plena garantía, para que con su profesional consejo, dirección y liderazgo, el gobernador Dussán, realice una de las mejores gestiones, si no la mejor en mucho tiempo, en la recuperación del norte educativo de nuestra región.
Quienes hemos sido testigos de las andanzas de Luis Alfredo Ortiz, nos hemos sentido muy halagados, como lo está la sociedad, sedienta de ilustración, pero de hombres ilustres, como si hubiéramos sido convocados por el gobernante en un imaginario sínodo, y hubiéramos coincidido en una decisión absolutamente unánime y sanatoria para los hábitos educativos malignos de nuestra región. Habemus magister.
Gobernador, buena señal de gobierno, haber entendido con la designación de Luis Alfredo como Secretario de Educación, que las gentes de este Departamento y la raza huilense en general, está desesperada de tanta ignorancia, ausencia de conocimiento, sobre todo, aquel que procede de las fuentes estatales, carcomido por la corrupción, y todos los vicios que, con algunas excepciones, han llevado al estado de postración a nuestra sociedad.
En horabuena; estamos convencidos del comienzo de una reingeniería en ese sector esencial para el crecimiento en todos los órdenes del ser humano, máxime cuando Luis Alfredo, tiene todos los pergaminos para velar por la dignificación del ser humano, por su preparación exquisita en la defensa de los Derechos Humanos.
Convencidos como estamos, porque soy portador del sentimiento de muchos de los que hemos compartido la academia, y otros menesteres con el secretario, hasta familiares, nos sentimos muy orgullosos de su designación, porque entendemos que llega una persona decente a una labor fundamentalmente, donde debe imperar la decencia en la expedición del conocimiento y en la formación de los receptores de este.
