martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-06-07 01:48

Un icono musical

Escrito por: Editorial | junio 07 de 2019

Ayer La Fundación Jorge Villamil Cordovez conmemoró los 90 años del natalicio del compositor de las Américas. Por tal motivo, el día anterior, se realizaron diversas actividades que enaltecieron y le rindieron un merecido homenaje a este icono emblemático de la música del departamento. Como lo afirmaba en una crónica escrita para esta Casa Editorial, el cantautor José Miller Trujillo, Villamil fue un hombre, un maestro y un gran artista de la música colombiana. Además de ser un gran humanista y su cercanía con la insurgencia de las Farc, fue muy solidario con las personas que fueron afectadas por la violencia irracional que padeció Colombia en otrora. Esta situación le permitió al presidente Belisario Betancourt, ser su aliado estratégico en la búsqueda de la paz.

Esta faceta de Jorge Villamil casi a nadie le ha dado por exaltarla y solo se han dedicado a criticar sus errores y a tratar de demeritar sus hechos positivos con sus canciones y como el gran médico ortopedista que fue, a pesar de que estudió y se graduó en esa profesión, más por presiones paternas que por convicción personal. Supo ejercer la medicina de manera ética y eficaz enfocando siempre sus actos a todo ser humano sin distingo social.

La noticia de la renuncia a su profesión médica generó un gran impacto en nuestro departamento. En su momento oportuno aprovechó para entregarse de tiempo completo, no solo a su obra musical sino también a apoyar a los más desvalidos y primordialmente a alcanzar el sueño –en unión de prestantes colegas- de consolidar a la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia (SAYCO) en una de las más prestigiosas hoy día en Latinoamérica.

Sus composiciones enaltecieron a los amantes de estos ritmos folclóricos que le venían desde sus inicios de su carrera profesional. La señora muerte que tiene pinta de ser envidiosa nos privó el 28 de febrero de 2010, del principal cantautor que haya generado los más hermosos ritmos que siguen animando nuestras fiestas sampedrinas. Era un firme creyente que éstas, no podían convertirse en escenarios para que otros aires musicales contaminarán la pureza de nuestras fiestas folclóricas.

Con motivo de esta ocasión recibieron “La Orden de la Huilensidad”, el ilustre académico Gabriel Calderón Molina, quien fue el creador de la Fundación Jorge Villamil Cordovez y que ha luchado incansablemente por mantener viva la imagen y su recuerdo en la mente de la sociedad huilense. Igual manera, se le otorgó este mismo reconocimiento al maestro Édison Elías Delgado, por su gran aporte como cantante de esta la música y que ha continuado con sus tonadas mantener viva el recuerdo de Villamil.  


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