Un hecho desafortunado
La perdida del ojo de Esteban Mosquera, no es fortuita, que eso quede claro. El estudiante de la universidad del Cauca, ha sido víctima del accionar indebido de una de los elementos de disuasión empleados por el escuadrón antidisturbios ESMAD sin que ninguna responsabilidad se le pueda atribuir al joven.
Pero llegar a pensar que este hecho es producto de una política de Estado, es hilar muy delgado, y francamente un despropósito.
Las voces de ciertas corrientes políticas no dudaron en pedir la desmantelación de esta unidad, algo que era de esperarse por parte de ellos, en una movida irresponsable y ante todo politiquera para congraciarse con el movimiento estudiantil, sin pensar en las graves repercusiones que tendría una decisión así.
Para empezar, los escuadrones antidisturbios son unidades utilizadas en todas las fuerzas policiales modernas del mundo, empezando por las mas civilizadas. Su apariencia de “Robocop”, no es más que una medida de protección para salvaguardar la integridad física de quien porta ese traje.
No es lo mismo, el policía que cuida la cuadra a quien debe llevar a cabo la difícil tarea de mantener el orden frente a una turba o una situación violenta que involucre cientos si no de personas.
miles
Seamos claros, las marchas estudiantiles fueron en su mayoría, marchas pacíficas, desafortunadamente con focos de violentos que no eran pocos, y que, tal y como los medios de comunicación lo pudieron registrar, causaron estragos considerables.
Ante esas situaciones, la ausencia de los escuadrones antidisturbios, causaría francamente un caos generalizado, con mayor número de víctimas y mayores perdidas materiales.
Cabe recordar que salvo algunos oficiales debidamente autorizados, ningún miembro del ESMAD, en desarrollo de un operativo de riesgo, puede portar armas letales como pistolas, fusiles etc. Esto está estrictamente prohibido, protocolizado y revisado con anterioridad a cualquier manifestación. La policía nacional, cita a los agentes del ministerio público, (defensoría, personería), para que realice una revisión minuciosa de los elementos usados por los policías.
No quiere decir esto, que los objetos que usan, no puedan ser potencialmente letales, o causar daños permanentes graves, tal y como sucedió en el caso de Esteban, pero esto se debe mayoritariamente al mal uso que se le den a estos.
Una motocicleta mal usada por un agente de la policía puede ser potencialmente peligrosa, pero nadie se atreve a prohibirla.
Yo me imagino que quienes piden que se acabe el ESMAD, tendrán medidas de choque, frente a las asonadas, disturbios y brotes de violencia que se causan en nuestro país con cierta frecuencia hasta cuando se gana un partido de fútbol, y que de no ser por este escuadrón, habrían cobrado muchas vidas.
Distinto como pasa con los grupos violentos ilegales, en el caso de Esteban, aún cuando no recupere su ojo, habrá justicia, recibirá indemnización por parte del Estado, y el policía implicado, sancionado severamente.
