UN GRAN APORTE A LA SALUD MENTAL
Por: Luis Alfonso Albarracín Palomino
alfonso519@gmail.comActualmente
Los reiterados confinamientos que han padecido las familias colombianas, producto del accionar gubernamental para contener el avance exponencial de la Covid-19 en el país, ha provocado graves secuelas en la salud mental en algunas personas. La difícil situación social y económica han transformado su rutina y cotidianidad y permeado negativamente el estado emocional, alterando en muchos casos su normal comportamiento en la interacción personal en sus hogares.
A pesar de que no hemos superado el pico epidemiológico de la pandemia en algunos territorios del país, poco a poco se empieza a tener luces esperanzadoras para que se termine este viacrucis que hemos venido afrontando. Quedan otros retos que el gobierno nacional debe afrontar, que han sido derivados de la pandemia y de las medidas que se deben adoptar para minimizar el impacto en la salud mental de los colombianos.
Por este motivo, debo resaltar la labor altruista que ha venido desarrollando de manera incansable, el Psicólogo Clínico y exgobernador del Huila, Carlos Julio González Villa, integrante del Colegio Colombiano de Psicólogos, quien ha venido liderando junto con un equipo de profesionales de esta profesión, desde el inicio de las cuarentenas, el programa “Bajo Techo”. A la fecha han realizado más de 100 emisiones radiales con el apoyo de algunos medios de comunicación del departamento y del sur del país, donde diariamente están siendo recepcionados diariamente por más de 600 mil oyentes. Igualmente, a través de las redes sociales, se han catapultados los mensajes de orientación psicológica que se les brinda a todas las familias, no solo a nivel regional, sino a nivel mundial.
Temas relacionados sobre la manera como los núcleos familiares deben afrontar en materia de salud mental, manejo y control del miedo y la ansiedad, creación de rutinas, manejo del consumo de sustancias psicoactivas, violencia intrafamiliar y doméstica, manejo del sufrimiento, entre otros, constituyen los ejes articuladores tendientes a buscar la sana convivencia en los hogares colombianos
Otro hecho a destacar es la articulación de estos programas con las instituciones educativas del departamento. De la mano con los rectores, psicorientadores y docentes se ha logrado adelantar estas capacitaciones virtuales. Actualmente se han capacitado, más de 5000 docentes huilenses y cerca de 10000 en el contexto nacional. El año anterior, el Colegio Colombiano de Psicología, le otorgó a este distinguido profesional, el Premio Nacional de Psicología, por sus grandes aportes a la Psicología Clínica.
Lo anterior se constituye en un gran aporte para la salud mental de las familias. El panorama es más que preocupante. La convivencia en estas cuarentenas ha colocado a prueba de manera radical su bienestar. De hecho, Colombia es uno de los países que más pérdidas de años saludables tienen por trastornos mentales. Muchos factores confluyen para producir alarmantes cifras. Pero hay uno especialmente crítico: las enfermedades mentales siguen siendo un tabú. Por desgracia, tener un trastorno mental es aún un estigma. No solo en el plano social, también en el laboral y el familiar. Quien ha sido diagnosticado por una de estas enfermedades, según el imaginario popular, no tiene cómo desenvolverse en sociedad. Y nada más errado. Está claro que la vivencia del confinamiento pone a prueba de manera radical la salud mental de las personas
Llegó el momento de entender que su atención es tan importante como la de la salud física. Y es la hora también de enfrentar tabúes, de dejar de estigmatizar y de entender que enfrentar esta realidad con una actitud sincera, humilde y abierta de la sociedad sin duda ayudará a que esta no se convierta en algo parecido a otra pandemia. Es un gran compromiso para que el Estado estructure programas para atender este flagelo.
