martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-03-04 01:15

Un ejemplo para imitar

Escrito por: Luis Alfonso Albarracín Palomino
 | marzo 04 de 2019

Deseo dedicarle esta columna al médico psiquiatra Jorge Enrique Liévano Rodríguez, oriundo de Bogotá, quien desde hacía más de cinco décadas se había radicado en los Estados Unidos, a ejercer su profesión. Se tituló como médico cirujano en la Universidad Nacional de Colombia, adelantó las Especializaciones en Psiquiatría-Nefrología para adultos, en Psiquiatría para niños y adolescentes en la afamada Escuela, Karl Menninger en Topeka, Kansas en U.S.A. Además, recibió los títulos Especialistas en Psicoanálisis de adultos y posteriormente de Psicoanálisis de niños y adolescentes en el Instituto Washington-Baltimore de Psicoanálisis.

Se desempeñó como profesor de la Universidad de Miami, Florida durante 50 años, donde fue nombrado por la Asociación Psicoanalítica Americana, para ser docente en las áreas de la psiquiatría y psicoanálisis en 10 universidades de China, Hong Kong y Taiwán donde actualmente es docente invitado. Recientemente falleció su esposa la distinguida dama neivana Luz Perdomo Martínez, quien se constituyó en su soporte y en la mayor ilusión para contribuir a mejorar las condiciones de vida a sus semejantes.

Igualmente deseo destacar su calidad humana y su entrega a las personas más vulnerables del departamento del Huila. Junto a su distinguida familia huilense, han venido contribuyendo en la construcción de tejido social y en la búsqueda de brindarles mejores estilos de vida a las personas, que por diversos motivos han sido olvidadas y abandonadas por una sociedad injusta e insolidaria con la satisfacción de las necesidades básicas. La huella de su filantropía y activismo social ha comprometido su espíritu emprendedor para gestar las bases para cumplir el sueño de sus antepasados.

Ver como niños abandonados por sus familias y que deambulaban por las calles de Neiva, generaron diversas ideas, que las conjugaron con la grandeza y la calidad humana, que siempre caracterizaron a la familia Liévano en nuestro territorio. Fueron los gestores junto a otros distinguidos profesionales de la región, del Albergue Infantil de Neiva, donde han tenido la oportunidad de formarlos para la vida a centenares de niños y adolescentes que hoy en día, son un orgullo para el departamento, por sus grandes logros para construir la sociedad huilense.

Ahora, ha emprendido una titánica tarea para cristalizar sus sueños al servicio de las personas más necesitadas. La construcción de Villa Lucero, en honor a su esposa ya fallecida, ubicada en el tope de la colina de la Ulloa (lotes 1 y 2), denominada el Mirador de la Ulloa, permitirá el disfrute de los niños y niñas de esta institución, para que el personal docente pueda generar nuevos espacios de aprendizaje, aprovechando el hermoso paisaje que nos brinda la llanura de esta región.


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