miércoles, 01 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-08-29 06:35

Un ejemplo a no seguir

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 29 de 2020

Por Fernando Bermúdez Ardila  

Cuando se habla de izquierda o derecha en nuestro país se debe hacer con mucho cuidado, pues a Colombia lo ha polarizado al tal nivel  la clase política hasta el punto que si se opina de los errores de la izquierda terminamos tildados de fascista, y si hablamos de los errores de la derecha pronto nos señalaran de terrorista, así las cosas podríamos estar contribuyendo a echar más leña a la candela, sembrar más odios y terminar incendiados y odiados por los sectores que ya bastante daño le han hecho a nuestra adolorida patria. 

España cometió ese grave error y terminó en una guerra civil, y posteriormente en una dictadura que aún hoy lamentan los peninsulares. 

Entre los años 1936 y 1939 dos bandos se disputaron el poder por con las armas, los republicanos apoyados por la URSS y gran parte de los militares que se alzaron en armas al no tolerar los desmanes y la ingobernabilidad en que se había sumergido su patria.  

Pero previo a esto, los ciudadanos comenzaron con revueltas callejeras saqueando los comercios, golpeaban y atacaban los cuarteles de la guardia civil (Policía).  Sin que éstos pudieran hacer mucho, con la llegada democrática al poder de los republicanos el rey Alfonso XIII abandonó el país y se exilio en Italia. 

Ya con los republicanos en el poder el orden público se agravó, cosa que los militares soportaron por algún tiempo siendo leales a la democracia, hasta que llegó un punto de inflexión y se alzaron en armas la gran mayoría, algunos continuaron leales a la democracia, 300.000 víctimas cobraron esta guerra en la que participaron casi 20 países en sólo tres años de guerra. 

La guerra terminaría con la dictadura del Generalísimo Francisco Franco Bahamonde. Quién ni corto ni perezoso hizo encarcelar a los republicanos y condenarlos a trabajos forzados, muchos de ellos huyeron del país con rumbo a Suramérica, persiguieron a prostitutas, homosexuales y todo lo que oliera socialismo y comunismo. 

Se empezó la reconstrucción de un país en ruinas que había dejado los constantes bombardeos de parte y parte, un país sumergido en la pobreza. Donde todos lloraban y lamentaban la muerte de algún miembro de su familia en la guerra. 

En Colombia hoy existe la misma polarización y casi el mismo fenómeno, no podemos caer en unas trampas que ya están tendidas. 

Hace falta un candidato que no tome partido, qué no sea sólo chicha o sólo limonada, un presidente que llame a la unidad nacional a trabajar unidos por un país que después de esta pandemia va a quedar bastante golpeado económicamente; advierto nuevamente que no estoy tomando partido, sencillamente estoy analizando lo que podría llegar a suceder en Colombia, la responsabilidad entonces es sólo nuestra.

 Por otro lado, para que hablar de ejemplos que conocemos ampliamente en Centro y Sudamérica como Nicaragua, Cuba y Venezuela, donde los militares han sido comprados y cogobiernan con dictaduras que se enriquecen, mientras el pueblo vive en condiciones miserables.