viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-11-05 01:31

Trump en líos

Escrito por: Editorial | noviembre 05 de 2019

Desde que asumió la presidencia Donald Trump, empezó a generar diversas interpretaciones sobre su estilo de gobierno que implementaría en el escenario internacional. Su forma de gobernar ha generado controversias a los muchos líderes, pero que gracias a los contrapesos institucionales que posee el país del Tío Sam sin tocar los extremos, ha buscado mantener una relativa calma de sus relaciones con el mundo. Pero todos sabemos, que la Casa Blanca ha marcado una imagen agresiva frente a las relaciones y al comercio internacional. Los resultados han sido funestos, por su estilo combativo y los permanentes escándalos que le han venido opacando su accionar gubernamental, en el campo económico.

Pero a diferencia de la compleja trama rusa, cuya investigación tardó más de dos años y que nunca pudo determinar con precisión si Donald Trump coordinó con Moscú para sacar ventaja en las elecciones del 2016, el ya bautizado “Ucraniagate” lo ha puesto contra la pared, y aparentemente por una simple llamada telefónica.

Todo lo anterior, rebosó la copa. La mayoría del sector Demócrata han determinado que había llegado la hora de iniciar procedimientos de destitución. La líder de la Cámara, Nancy Pelosi, argumentó que las acciones de Trump constituyen una “traición a su juramento del cargo, a la seguridad nacional y a la integridad de las elecciones”, una suerte de “abuso de poder”, consagrado en la Constitución, que en su afán de no permitir que ninguno de los tres poderes públicos sobrepase sus atribuciones diseñó un complejo sistema de pesos y contrapesos.

Iniciado el proceso de investigación contra Trump y con miras a un eventual juicio en el Senado, se abren las puertas para que se inicie un proceso de destitución. La causa principal, son los posibles delitos que habría cometido Trump al presionar a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, para que investigara al precandidato demócrata Joe Biden y a su hijo Hunter. Nuevas revelaciones sugieren también que habría movido fichas para conseguir que el Gobierno ucraniano reconozca que se confabuló con el Partido Demócrata para incidir en los comicios de 2016.

Todo depende, a estas alturas, del clima de opinión: si se consolida la mayoría de las estadounidenses que reprueban el actuar de Trump, sería posible que el sistema superara su más dura prueba. De lo contrario, estaríamos ante un escenario que pondría a la principal potencia mundial a transitar por un camino desconocido y, sobre todo, muy oscuro.