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Opinión/ Creado el: 2020-06-03 12:45 - Última actualización: 2020-06-03 12:45

Tránsito o permanencia

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 03 de 2020

Por Luis Humberto Tovar Trujillo

Algunos congresistas, los de siempre y otros por protagonismo político, en un afán de figuración, están muy preocupados por la presencia de asesores militares norteamericanos en nuestro territorio; de verdad muy preocupados.

Esos -y otros- quieren saber por qué no se pidió permiso al senado para que vengan a Colombia a examinar en el terreno, con expertos colombianos, cómo funciona actualmente la cadena de producción de cocaína en Colombia y cuál es la peligrosidad de las organizaciones que la explotan.

Es decir, les preocupa que se estudie en el terreno a las FARC de Márquez y Santrich, al ELN y a carteles del narcotráfico de varios colores y brillos, incluidos los del sol, por la relacion inseparable entre estos y aquellos.

Al fin no se sabe exactamente por cuales están mas preocupados, si por los de acá o los de allá, o ambos; es un tema que no se puede separar, porque ese cordón umbilical es inseparable por ahora, pero que, en realidad de verdad, mucho daño le hace a nuestro país en todos los órdenes, y a la región.

Maduro, Diosdado, Márquez y Santrich. ¿Sería calumnioso decir que las FARC que firman un comunicado como “bancada del congreso” tienen estrechos vínculos con esos cuatro personajes?

Otros catorce que van a La Macarena, Meta, a apoyar a la Fuerza de Tarea Omega, son balas de plata que le van a romper el alma a Diosdado y Márquez.

La furia del comunicado de los congresistas de FARC: “Denunciamos y rechazamos este hecho y alertamos por las acciones irresponsables de la Política internacional del Gobierno Duque, que conllevan una violación a nuestra soberanía y abonan el terreno para una agresión de los Estados Unidos a la vecina República Bolivariana de Venezuela, poniendo a nuestro país bajo los efectos de una posible guerra internacional”. Simplemente que donde dice “vecina República Bolivariana de Venezuela”, deberá leerse “nuestros amigos Maduro, Santrich, Diosdado y Márquez”.

Se advierte que les interesa mas la suerte de sus amigotes que de Colombia; ¿acaso los males de nuestro país no son originarios por la peste del narcotráfico?; se ha indicado que los militares de EE. UU. vienen a asesorar, no a participar en operaciones en terreno. ¿Por qué cuestionar asesorías que se hacen desde hace décadas entre ambos países?

¿Aquellos que se oponen a la llegada del Batallón norteamericana de Asistencia de Fuerza de Seguridad (SFAB), no son los mismos que defendieron y apoyaron que tres abogados internacionales seleccionaran a miembros de la JEP?

Definitivamente solo a los narcotraficantes debería preocuparles la cooperación de Colombia con otros países en la lucha contra el narcotráfico.