Transición e incertidumbre
Por: Carlos Eduardo Trujillo González
Por estos días, donde apenas comienzan a sentirse los cambios de gobierno municipal y departamental, son muchos los que aún no asumen la transición normal, esa que genera cambios de estilo, liderazgo, ritmos de trabajo, formas de atención y mil maneras en las formas de gobernar.
Hoy uno de los flagelos nacionales de marcada trascendencia es el desempleo, ese que implica poner a correr a mas de uno con la hoja de vida, el cumplimiento de los compromisos políticos adquiridos y las expectativas laborales, juegan por estos días una temporada donde la incertidumbre de los posibles contratistas permiten ver innumerable filas a la espera de una confirmación positiva a sus expectativas. En el primer año de gobierno, donde apenas acaban de nombrar los equipos más cercanos, de los que hacen parte los cargos de libre nombramiento y remoción y diría yo (difícil nombramiento y fácil remoción), atentos a revisar lo entregado y por supuesto, organizar lo propuesto en los planes de desarrollo, lo que hace casi imposible poder arrancar con los programas y proyectos, donde se ocupan una buena parte de personas que hoy esperan ser parte de los equipos de trabajo de los nuevos gobiernos.
Deberá el Estado, a través del Congreso revisar los alcances de la ley 617 del 2000, donde estableció una carga de porcentajes que de acuerdo a la categorización de departamentos y municipios, dejan un apretado margen de maniobrabilidad presupuestal, que permita contratar por funcionamiento el personal necesario para adelantar todos los compromisos, labores, tareas, informes, procesos, procedimientos e incluso la atención a usuarios internos y externos, que como entes territoriales deberán adelantar en cumplimiento de las mismas normas y requerimientos que incluso organismos de control también solicitan.
También es parte de la transacción y de una verdadera incertidumbre, los POT y PBOT que hoy se implementarán y definen el uso del suelo, muchos de ellos sin haber pasado por el filtro de la socialización con las comunidades, algunos modificados como esquemas o estructuras, donde dichos documentos disminuyen por ejemplo las zonas de reserva, en otros casos desplazando proyectos productivos de origen agropecuario y dejando ad portas de la minería ilegal, herramientas que terminarán con afectar la productividad, competitividad y actividades que hoy generan empleo y estabilidad económica a cientos de familias en Colombia; Serán también las Corporaciones Autónomas Regionales, quienes tengan que trabajar de manera coherente y revisar de manera conjunta con los municipios y departamentos, con el fin de evitar el uso inadecuado del territorios, los cuales son entre otros , el principal activo que tienen los municipios no solo para la generación de recursos a través del impuesto predial, sino también para poder darle el mejor de los usos y proyectar el futuro sostenible de las comunidades que los habitan.
Por eso, son muchas las incertidumbres que hay en esta transición de gobiernos, temas y procesos que requieren darle tiempo al tiempo y otras donde de manera inmediata tendrán los responsables que tomar decisiones efectivas, eficientes, eficaces y muy acertadas.
