Trabajo infantil
La situación económica profunda que viven más del 40% de la población económicamente activa, está generando un aumento de las actividades por cuenta propia, donde se ven involucrados todos los miembros de las familias colombianas, que se encuentran en estos niveles de pobreza. Somos espectadores en nuestra ciudad, de la inmensa cantidad de niños que son utilizados como fachadas para desarrollar algunas actividades del sector informal de la economía. A pesar de los esfuerzos interinstitucionales que se adelantan por parte de las autoridades encargadas de la protección a los derechos de los menores de edad, todavía se nota la inmisericorde explotación infantil a que son sometidos dichos infantes. Es loable la estrategia que ha venido impulsando el ICBF, los Equipos Móviles de Protección, las Defensorías de Familia y otras entidades, que junto con las autoridades locales y la Policía Nacional, han venido desarrollando intensas jornadas de búsqueda de niños trabajadores y de sensibilización con los padres de familia, comerciantes, dueños de talleres y transeúntes, para que comprendan que el trabajo infantil es un flagelo que se constituye en una violación de derechos y en una forma de violencia contra la niñez y la adolescencia.
De acuerdo con los datos oficiales emanados de esta entidad, en Colombia hay 869.000 niños y adolescentes entre los 5 y 17 años trabajando. Sin embargo, una adolescente entre los 15 y 17 años pueden hacerlo, siempre y cuando tenga permiso. Por eso, sus esfuerzos se concentran en los 357.000 niños que no pueden trabajar. Esta es la decisión más contundente para frenar esta práctica que los mantiene alejados del estudio y el juego y que por no atender las políticas implementadas para contrarrestar este fenómeno social, los pone en serio riesgo. Aunque las cifras del trabajo infantil se han reducido ostensiblemente por debajo del 7,8%, se pone de manifiesto que es muy preocupante que ello ocurra en nuestro país.
Hoy en día el tema de los Derechos Universales de los niños, niñas y adolescentes, se difunden cada vez a través de los medios de comunicación y de las redes sociales. Por tal motivo, la protección de sus derechos se ha constituido en una verdadera política pública, para que tengan un mejor desarrollo personal durante esta hermosa etapa de la vida. Y uno de los mayores obstáculos para que ello se cumpla, es el trabajo infantil. Existen diversas causas que lo originan, entre los que se cuentan la inseguridad económica de las familias, lo cual se encuentra relacionado de manera directa con el comportamiento de la economía nacional. Aunque existen otras fuentes estadísticas sobre esta problemática, son muy preocupantes los datos que se tienen de estos menores de edad que desempeñan alguna actividad laboral. Se dedican a trabajar en vez de asistir a la escuela y a vivir plenamente la niñez.
