viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-12-14 03:04

Tortuoso trámite

Escrito por: Editorial | diciembre 14 de 2019

El trámite que está presentando la Ley de Crecimiento o Reforma Tributaria por las diferentes sesiones en el Legislativo, está generando una marcada preocupación en el equipo económico del alto gobierno por la incertidumbre en su aprobación. No hay duda de que la cuenta regresiva ya comenzó para el proyecto de ley “por medio de la cual se adoptan normas para la promoción del crecimiento económico”. La iniciativa en cuestión sustituye los contenidos de la ley de financiamiento, declarada inexequible por la Corte Constitucional meses atrás. En caso de que la propuesta naufrague en el Congreso, se aplicaría el régimen anterior a partir del primero de enero, lo cual causa preocupación en los gremios económicos.

No obstante, más allá de la oportunidad perdida de no mejorar la legislación tributaria y volver a caer en la tentación de las exenciones, que se prestan para tantos abusos y disparidades, lo peor es la certeza que tienen los analistas de que este es un remedio temporal. Hasta ahora, nadie ha controvertido en el Gobierno que, si bien el próximo año los recaudos serán mayores, a partir de la próxima vigencia, el saldo neto será negativo. No puede convertirse en una Ley de desfinanciamiento. No ´puede crear más problemas que soluciones a la salud de la economía colombiana.

Los parlamentarios deben ser más objetivos. Es incuestionable que los ojos de la opinión pública están puestos sobre las decisiones que se tomen. Se busca recursos por cerca de 7,1 billones de pesos el próximo año, con el fin de cubrir parcialmente un desfase presupuestal de 14 billones. Debido a ello, se hacen obligatorios recortes de las partidas aprobadas por el Legislativo en octubre.

Se debe fortalecer a la DIAN a través de un proceso de modernización tecnológica para combatir la evasión y la elusión. Hay que llevar a delito la defraudación y evasión fiscal, aparte de ajustar la omisión de activos e inclusión de pasivos inexistentes. Es de esperarse que el anunciado fortalecimiento de la Dirección de Impuestos y Aduanas complemente este avance normativo y permita cerrar una vena rota por la cual se escapan billones de pesos todos los años.

Así en términos generales, solo queda una semana para la discusión y aprobación de todo el articulado por parte de las plenarias de la Cámara y del Senado. En manos del Legislativo se encuentra el futuro de esta Ley, que se convierte en la columna vertebral para aliviar en parte las afugias que presenta el fisco nacional.