Tormenta económica mundial
Muy preocupada se encuentran la comunidad internacional por la expansión exponencial que está presentando el coronavirus, que está afectando la dinámica productiva a nivel mundial. Con más de 3.100 muertes y cerca de 100 mil contagiados, algunos países como Italia, han entrado en un proceso de cuarentena, lo mismo que muchas provincias de la China. Mientras se mantiene la incertidumbre sobre la contención de la epidemia, las consecuencias sobre la economía del planeta se traducen en la disminución del comercio internacional y la parálisis en las cadenas globales de suministros.
Este gigante asiático, es considerado la segunda economía mundial. Las estrictas medidas del Gobierno de Pekín, como la cuarentena regional y otras restricciones de la movilización, terminaron paralizando las actividades de fábricas y plantas de producción por toda China. Se prevé que la balanza comercial con el gigante chino va a tener consecuencias negativas en los próximos meses. Existe una incertidumbre sobre el panorama incierto que se cierne sobre los indicadores económicos mundiales, que el lunes anterior sufrieron la más grande caída desde la crisis que se presentó en el 2008.
En Colombia, el precio del dólar superó por primera vez en la historia, la barrera de los 3.800 pesos y el precio del barril del petróleo Brent, se ha reducido a los 30 dólares. Igualmente, las bolsas mundiales han presentado una significativa baja. Mientras las economías globales se resienten por los efectos de las medidas para contener el Covid-19 y, al mismo tiempo, los precios del petróleo se han desplomado, porque la OPEP y Rusia se han enzarzado en una guerra de precios.
Expertos internacionales consideran que este lunes fue el peor día para la economía y los mercados mundiales desde que surgió el brote del coronavirus Covid-19. En el país, los exportadores están de fiesta. Pero los importadores, han empezado a sufrir las consecuencias por el alza de la divisa norteamericana. Los precios de los bienes y servicios que compramos a los países extranjeros empiezan a presentar una subida inesperada en sus precios y son los consumidores colombianos, que empezaremos a pagar los platos rotos de esta creciente propagación del coronavirus.
Igualmente, el gobierno nacional debe urgentemente revisar las expectativas macroeconómicas, porque van a salir afectados de manera negativa las finanzas nacionales, producto del encarecimiento de la deuda externa. Igualmente, los gobernadores y alcaldes que actualmente se encuentran desarrollando sus Planes de Desarrollo para el cuatrienio presente, tendrán que revaluar necesariamente las inversiones, que se encuentran estructurando, por la eventual disminución obligada de las transferencias nacionales hacia los entes territoriales.
