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Opinión/ Creado el: 2020-02-07 03:06

Tome su medicina

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 07 de 2020

Por: Luis Humberto Tovar Trujillo

Muchos hemos observado con gran sorpresa, pero con gran agrado y admiración, la apoteósica escena, donde el médico, dio buena cuenta de tres asesinos que ejercieron violencia contra aquel, y en una acto lleno de valor y ajustado completamente a derecho, demostró que si se puede hacer uso racional de un arma, por personas que demostrando inteligencia y valor, sin ser asesinos, pueden portar sus armas, con proporcionalidad en su uso, y responsabilidad en su porte.

No necesariamente las armas deben servir, o usarse para quitar la vida a alguien; pero también es importante que ese alguien, un tercero, entienda que atentar contra los derechos fundamentales de los demás, especialmente la vida; puede portarse sin usarse, pero su porte debe otorgarse a personas que realmente necesiten para su uso en casos y situaciones de extrema gravedad, como correr riesgo su vida y su salud, este último como derecho fundamental conexo al de la vida.

Es inconcebible que la vida y los bienes de la gente buena, estén a merced de los delincuentes, es decir, a disposición de ellos, para cuando quieran y a la hora que quieran, por deporte nacional del delincuente, influido o no por sustancias alucinógenas o no, o porque se le dio la gana hacerlo por frustraciones o no sé qué carajos o situación, como si la vida no valiera nada y estuviera a disposición de un tercero, llámese delincuente o no.

Hoy, en nuestro país, desafortunadamente las personas de bien, portan armas, algunas, pero de papel, porque los obligan a pagar unos dineros para porte que nunca se autoriza simplemente para mantenerlo debajo de las cobijas, cuando el verdadero sentido del porte es llevarlo consigo, como efectivamente sucedió con el médico, que de no haberla portado, hubiera sido una víctimas más de la delincuencia, y contentarían a sus familias, con investigaciones exhaustivas que nunca se conocen sus resultados.

Ahora solo falta que el fiscal del caso termine por acusar al médico, en este caso la víctima, pese a haber quitado la vida a los delincuentes para salvar la suya, y el juez respectivo, en este país de desgracia judicial, por acusar y señalar la responsabilidad penal del galeno, siendo víctima inicial y en ejercicio del derecho de defensa legitima, termine condenado, lo que conllevaría a una futura responsabilidad del Estado, por mantener una sociedad inerme y desamparada por el delito y los delincuentes, donde el solo salir a la calle es un alto riesgo para la gente de bien, y un festín para los delincuentes.

Ojalá el gobierno modifique esa medida de desarmar porque sí a la gente de bien de nuestra sociedad.