TESALIA-PAICOL: ESTUDIOS Y DISEÑOS
Por AMADEO GONZALEZ TRIVIÑO
La Gobernación del Departamento del Huila, en asocio con el Incoder, especialmente con la sede central en Bogotá, en su oportunidad y bajo el liderazgo del “pajarito Sánchez” materializó el inicio de las actividades que se constituían en todo un reclamo de irrigación del Distrito Tesalia-Paicol, para beneficiar una área, localizada a 110 km al sur de Neiva, con una extensión de 3823 hectáreas aprovechables para el desarrollo de agricultura y beneficiar entre 250 y 300 familias del área de influencia.
Los recursos económicos compartidos de origen estatal, han sido siempre cuantiosos y superan los $300.000 millones, pero hay fenómenos que no han permitido que durante estos últimos diez años, la obra, a pesar de haberse proyectado en varias ocasiones, sea culminada o que realmente el avance sea significativo en la consolidación del mismo.
Por eso precisamente sorprende que el Gobierno Nacional, por intermedio del señor Ministro de Agricultura, venga al Departamento a anunciar un aporte de 3.000 millones de pesos, para persistir en los estudios y diseños de la misma obra, y sobre todo, que una cosa es la inversión para tales procesos requeridos permanentemente frente a la materialización de la obra, ya que no se anuncia el presupuesto requerido para la culminación de la misma, ni la forma como haya de implementarse tal propósito.
Téngase en cuenta, que ese vaivén de cambios de gobierno, esa ausencia de apoyo decidido en unas políticas claras de la inversión social, hacen parte de un fenómeno que cada día contagia a toda la clase dirigente hacia la corrupción, porque son pírricas sumas de dinero, que no han de solucionar definitivamente la obra y no se obtienen los compromisos de otras instancias, entre ellas, la misma Gobernación del Departamento y los Municipios involucrados, en la proyección y que la obra se concrete en forma definitiva.
No olvidemos que el país, vive de paños de agua tibia, que las comunidades y sobre todo el sector campesino y productor de las provincias, como la huilense, entre otras tantas de éste país, se encuentran abandonadas por el sector central, son víctimas inclementes de toda clase de contratos leoninos que se hacen, donde los recursos se pierden y las entidades de control, permanecen en el silencio y en el anonimato de la mano con la Fiscalía General de la Nación en los resultados de las investigaciones que debería tener a más de uno condenado o sufriendo las consecuencias de sus lentos procesos judiciales o fiscales.
Se dijo en éste mismo Diario del Huila, en junio del año 2016 que los dos contratos, el de obra y el de interventoría, sumaron más de $85.000 millones a cargo del Instituto Incoder, sin tener en cuenta los recursos anteriores que ya se habían destinado para la obra, y se anticipaba que se tenía todo el apoyo del Gobierno central en la obtención de los recursos suficientes para terminar esta obra”, como lo dijo Rey Ariel Borbón a esta Casa Editorial.
Pero qué ha pasado. Según un informe de la Contraloría General se advirtió, que a julio de 2019 que con una ejecución de recursos de más de $300 mil millones (precios de julio de 2019), el proyecto Distrito de Riego no se encuentra culminado y el avance es a media marcha y no supera el 60%.
¿Qué significa la actitud del Gobierno Nacional? y ¿por qué la Contraloría, no ha tomado cartas en el asunto, para dirimir este proyecto? Proyecto que es nulo, realmente frente a las necesidades de la comunidad, como lo ha dicho la misma Contraloría, pues solo será fuente de irrigación y no potencializa otras actividades como la generación eléctrica o el uso recreativo.
En tanto la corrupción sigue su curso normal y todos guardan silencio.
