Tan solo 100 días
Es difícil evaluar a un mandatario tan solo llevando 100 días de gobierno, encontrandose con un País hecho un caos, con un hueco fiscal alto y muy mal económicamente.
El presidente Ivan Duque es un líder que tiene las mejores intenciones y con el don de servicio y las ganas de generar cambios estructurales y muy positivos para una Colombia mejor, es un hombre estudioso que conoce los problemas por los que está atravesando el Pais y tiene en sus manos las soluciones. Pienso que el presidente desde el momento en que termino el proceso de empalme, ha intentado ver cómo consigue el el mejorar el presupuesto para las metas que se ha propuesto. Los Colombianos esperaban seguro que les anunciaran previamente lo sucedido, pero en temas económicos no se puede generar un pánico colectivo. Sin embargo el Presidente del Congreso, Ernesto Macías lo anunció durante el discurso de posesión, advirtió de alguna manera lo que estamos viviendo y describió la situación del país luego de terminar el anterior gobierno.
La medición de cien días de un Gobierno puede ser subjetiva, sin embargo aquí hay un equipo de trabajo técnicamente preparado y cuidadosamente seleccionado por el Presidente para que vuelvan las cosas a un punto de equilibrio para enpezar a ver cambios. Cuando un país está mal claramente las falencias y los daños se dan años atrás y no es de la noche a la mañana.
No se mide el éxito de una gestión y la favorabilidad de un mandatario por encuestas como las realizadas por Invamer y Cifras y Conceptos, hay que esperar los resultados, es muy difícil determinarlo en este momento. Es un momento en el que debe haber unión. Hay que sumar y no restar. Es injusto culpar al Presidente Duque de problemas que vienen del pasado y con los que él se encuentra.
No hay que centrarse en esas distracciones, hay mucha desinformación en estos momentos en cuanto a la gobernabilidad del presidente, y sumado además a la mala atmósfera y críticas de la izquierda.
Muchos hablan que las marchas estudiantiles con las centrales obreras son lideradas por Petro, quien aún no supera no ser el Presidente, sabemos que el déficit educativo y los presupuestos vienen de años anteriores.
El presidente Iván Duque y la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez, tienen la mejor intención, con un alto concepto de lo que representa el valor de la transparencia a que aspiramos tener después de sufrir durante tantos años el desangre en el que nos ha dejado tanta corrupción, que hoy nos tiene sumidos en una situación económica tan crítica.
A este gobierno le toca comenzar por arreglar la casa por dentro, es necesario rodearlos y no criticarlos, porque los Colombianos elegimos un Gobierno con la esperanza de tener un mejor país y quienes votamos como yo confiamos plenamente en que Ivan Duque es una garantía para nosotros por su preparación y transparencia y sobretodo por la disciplina que le imprime a su gestión y a todo lo que se ha propuesto a lo largo de su carrera política.
Es indispensable apoyarlo y darle el tiempo que necesita para sacar adelante el país del torbellino en el que se encontraba. Aquí no podemos quedarnos sin memoria de la noche a la mañana.
Hay que aplaudirle a Duque, su acercamiento a la comunidad, preocupado por escuchar los problemas comunitarios, en los Talleres Construyendo País, ya ha escuchado a más de 8.000 ciudadanos y ya le ha dado solución a 110 de los compromisos adquiridos, según informe presentado por la consejera para las regiones, es significativo que nuestro Jefe de Estado, esté cerca al pueblo oyendo a los lideres y tratar de darle solución a los problemas que los están aquejando. Esta es la manera de construir país y darle tranquilidad y fe a su gente pujante para que siga trabajando motivada y respaldada por su Presidente.
Ya el gobierno, empezó a hablar de austeridad, inició con el recorte del esquema de seguridad del presidente como también otros gastos onerosos, además de otros recortes para ahorrar $6 billones al fisco. El ahorro inicial de 2019 es de $1,2 billones. La idea del gobierno es estudiar la renovación de contratos, para subsanar un poco el derroche burocrático heredado del gobierno anterior, como las nóminas paralelas en algunas entidades como el DPS (Departamento para la Prosperidad Social), en el ICA etc. Se considerará suprimir nóminas en algunas entidades y nombrar gerentes encargados de otras entidades, mientras analizan si se elimina o se fusiona a algunas de ellas.
Según algunas cifras dadas en su momento por Luis Guillermo Velez, entre 2011 y 2018, el Gobierno, invirtió en gasto de personal, del 2, 6 % del PIB que venía gastando y subió a 3,3 %, equivalente a $6,4 billones. Este es un tema espinoso que al parecer se llevaba a cabo como pago de favores burocráticos.
Tenemos que darle tiempo al Presidente Duque y sigo con la fe puesta en él y tengo la certeza de que hará de este país algo grande y dejará huella con sus ideas y propuestas luego de que le demos la oportunidad, de verlas puestas en práctica.
