miércoles, 08 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2018-09-05 02:56

Tambalea la barca

Escrito por: Jesús Andrés Vargas
 | septiembre 05 de 2018

No es casualidad que la figura de la barca haya sido tomada por algunos santos católicos para hablar de la iglesia. El reconocido fundador de los salesianos, San Juan Bosco, soñó en su momento que la iglesia no era más que una pequeña balsa conducida por el papá que cruzaba un inmenso océano, rodeado de peligros con el fin de llegar a salvo al puerto dónde se encontraban Jesús y maría.

Hoy, esta curiosa imagen tiene un significado mas profundo. Desde hace algunos años, se ha vuelto un tema recurrente y penoso dentro de la jerarquía católica, los abusos sexuales y violaciones sufridas por algunos niños y niñas llevadas a cabo por un número aún indeterminado de miembros del clero, muchas veces con el conocimiento y el ocultamiento de sus superiores.

Esta ha sido una de las manchas más profundas y difíciles de erradicar para el vaticano, y está causando un deterioro progresivo de la imagen que hasta ahora venía teniendo el papa Francisco.

Precisamente, su elección se dio a raíz de la renuncia del papa Benedicto XVI, situación que no sucedía desde hacia 500 años. Las razones de su renuncia fuera de ser polémicas pusieron además en entredicho la labor administrativa que debe tener un papa, y que va mas allá del tema espiritual.

La iglesia católica es la institución supranacional no gubernamental más grande del mundo, en términos de adherentes, y frente a lo cual, sus instituciones centenarias están a cargo de personajes que aun cuando visten sotanas, muchas de sus actuaciones se podrían catalogar como “non sanctas”.

Fue por ello que, con la llegada de Francisco como papa, las primeras directrices estuvieron encaminadas a revisar las finanzas de la iglesia y separar de los cargos a altos jerarcas encargados de las cuentas bancarias y los activos, que estaban siendo saqueados y utilizados en actividades delictivas.

Hasta allí, la iglesia tomaba un respiro y recuperaba un poco el prestigio y la confianza ante todo de los no católicos, que han visto con recelo, las cantidades de dinero que se dice existen dentro del casi mítico banco ambrosiano.

Pero nuevamente ha surgido el tema que avergonzaría a cualquiera, los abusos sexuales, en su mayoría sucedidos años atrás, pero que se convirtieron noticia, cuando en Estados Unidos, se develó la identidad de muchos de los perpetradores.

Esto, en contraste con el frío recibimiento que tuvo el papa en Irlanda el mes pasado, a causa de denuncias de la misma índole en ese país sumadas a las manifestaciones que se llevaron a cabo en Chile en 2017.

Esta situación, parece no tener fin, el perdón ofrecido por el papa no ha resultado ser suficiente para las víctimas y sus familias, es por ello que la iglesia deberá iniciar una campaña sin precedentes de sensibilización y atención a las víctimas, así como una mayor rigurosidad al momento de tratar estos temas dejando claro que contrario a lo que intentan hacer creer sus atacantes, no se trata de una política institucionalizada.

Esperemos que, como el sueño del santo, la balsa, aunque endeble y con defectos, llegue finalmente a su destino.

Comentarios