Soluciones para contrarrestar el mototaxismo
El jueves anterior, esta Casa Editorial planteaba que producto de la situación económica que viven los colombianos, la moto se ha convertido en el principal medio de transporte de las familias por los bajos costos y la fácil locomoción por las diferentes vías de las ciudades y el campo. Igualmente se ha constituido en un medio de sustento para las familias, que no encuentran oportunidades de trabajo en la región. La movilidad vial de una ciudad es un escenario complejo donde los actores demuestran, mediante su comportamiento, concepciones sobre el tránsito, la conducción y la seguridad, no muchas veces consecuente con el bienestar común de las demás personas.
El paro de taxistas y de colectivos que se presentó el miércoles anterior, generó la conformación de una mesa de trabajo concertada, presidida por el alcalde Rodrigo Armando Lara Sánchez donde se tomaron algunas acciones oficiales. Entre los acuerdos pactados por la Alcaldía de Neiva y el gremio transportador, figuran la señalización de los puntos de mayor concentración de mototaxistas e implementar un día más, los sábados, la restricción del parrillero en el microcentro de la ciudad. Asimismo, 20 policías de tránsito reforzarán el pie de fuerza contra la informalidad, a partir del 22 de julio y durante 20 días, para ejercer mayor control en la Carrera Séptima, Carrera Segunda, Calle Quinta y Calle 11 del microcentro.
Con el debido respeto de estas decisiones oficiales, podemos afirmar que son paños de agua tibia, para contrarrestar este fenómeno que tiene su origen por la profunda crisis social y económica en que se encuentra sumida la sociedad colombiana. La aplicación incoherente de los instrumentos de la política macroeconómica del país por parte del gobierno nacional, están incidiendo ostensiblemente en todas las actividades económicas del país. El sector transportador no escapa a esta problemática. Además, no es cierto que el mototaxismo sea la causante de la crisis que está soportando el gremio transportador formal en la ciudad.
El desespero de algunas familias para encontrar el sustento familiar, porque no hallan las oportunidades laborales en los sectores público y privado, está desencadenando el creciente rebusque en la economía informal. Por tal motivo acuden a estas actividades de transporte público ilegal. La solución no está en la aplicación de medidas coercitivas. Hay que generar procesos de fortalecer la demanda agregada en la población, para que se produzca un fortalecimiento de la dinámica productiva, que actualmente se encuentra de capa caída en la ciudad, con la estructuración de políticas públicas a nivel nacional.
