Solidaridad con los pueblos indígenas
Por: María del Carmen Jiménez
En el ejercicio de control de su territorio cinco miembros de la guardia indígena fueron masacrados en la vereda la luz, corregimiento de Tacueyó, en el municipio de Toribío, Cauca. Los matan por su deseo de vivir en paz. Ellos rechazan la guerra y a los violentos provengan de donde provengan. Sus únicas armas son la unidad, el bastón de mando y la resistencia de sus comunidades para defender sus resguardos, la madre tierra y para exigir las condiciones mínimas para el buen vivir ante el total abandono del estado.
Según el parlamentario Alexander López la situación que se vive en esa zona ya estaba identificada, se denunció, se advirtió al presidente Duque hace meses, pero no se hizo nada para prevenirla, lo cual evidencia la pasividad del gobierno para atender la crisis humanitaria del pueblo Nasa en el norte del Cauca. En comunicado, la Asociación Minga plantea igualmente que el Ministro de Defensa estigmatiza a las organizaciones sociales y el asesinato de líderes. Lo cierto es que en el transcurso de este año 115 indígenas han sido asesinados. Los pueblos indígenas merecen toda nuestra solidaridad.
Vergüenza e indignación produce la absoluta incapacidad del estado para protegerlos y para llevarles progreso en vez de balas. Líderes indígenas han expresado que en este gobierno se frenó el proceso de sustitución de cultivos de uso ilícito. La Misión de la OEA recomienda al gobierno nacional coordinar con las autoridades indígenas los recursos necesarios que garanticen la seguridad de sus comunidades y liderazgos, pero hacen oídos sordos.
“La situación de los derechos humanos de los pueblos indígenas en Colombia continúa siendo sumamente grave, crítica y profundamente preocupante a pesar del reconocimiento constitucional de sus derechos”, señaló como su principal conclusión el Foro Permanente de la ONU para las cuestiones indígenas. La violencia y otros crímenes, así como el desplazamiento forzado y el confinamiento amenazan la supervivencia física y cultural de los pueblos indígenas de Colombia.
En nuestro país viven 87 pueblos indígenas identificados, los cuales hablan 64 lenguas amerindias y están distribuidos según el censo de 2005 en 710 resguardos ubicados a lo largo de 27 departamentos. Representan el 3.4% del total de nuestra población. Para ACNUR los pueblos y nacionalidades indígenas son uno de los grupos que más sufren el impacto del conflicto armado interno, enfrentando amenazas serias a su autonomía, a sus sistemas de gobierno propio, a su territorio, a sus procesos de ordenamiento de las relaciones naturaleza-cultura y a sus dinámicas de identidad cultural.
Proteger a los pueblos indígenas, incluirlos en las políticas y programas de desarrollo es un deber del estado colombiano en todos sus niveles, porque ellos también son miembros activos de nuestra sociedad. Su inclusión debe ser una prioridad para que tengan acceso y derecho a la salud, a la educación propia, a buenas vías, en fin a todos los beneficios del desarrollo humano sostenible.
