Solamente Algeciras
Dentro de la fase de implementación del Acuerdo Renegociado de Paz, el gobierno nacional lanzó este lunes, en Morelia, Caquetá, el Programa de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), que busca implementar la reforma rural integral en 11 mil veredas de los 170 municipios más afectados por el conflicto armado en el país. En la construcción de los PDET, participarán más de 250 mil personas, en 5 mil reuniones ya programadas. El primer mandatario de los colombianos aseveró que “estamos realmente iniciando la construcción de la paz”, durante el lanzamiento de este Programa. El departamento del Huila fue uno de los territorios que más salieron impactados negativamente por el accionar terrorista durante más de cincuenta años y solamente incorporaron al municipio de Algeciras, para ser beneficiado del mismo. Este anuncio lo oficializó el presidente Juan Manuel Santos Calderón en compañía del alto concejero para el Posconflicto, Rafael Pardo Rueda, el ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri Valencia y el vicepresidente, general Óscar Naranjo Trujillo, quienes estuvieron en este acto en el municipio caqueteño de Morelia, donde se ponen en marcha los instrumentos de la Reforma Rural Integral contenida en los acuerdos logrados en La Habana. Ha sido muy injusto con nuestro territorio, que quedó devastado por el accionar narcoguerrillero de las Farc.
El año anterior, nuestro departamento fue objeto de la permanente presencia gubernamental encabezada por el Presidente de la República, y los ministros de Despacho, quienes se comprometieron con los huilenses a recuperar prontamente la dinámica productiva de la región, buscando el apoyo del SI en la jornada electoral que se llevó a cabo en el mes de octubre. Pero los resultados fueron adversos, y por consiguiente, los entes territoriales han sido duramente castigados por las instancias nacionales. Su retórica barata, con que nos tienen acostumbrados los ilustres visitantes, se ha visto reflejada con la disminución de las transferencias y con la discriminación arbitraria a que hemos estado sometidos, dentro del contexto nacional, en la repartición de los presupuestos del orden nacional. No hay derecho que se siga presentando esta inequitativa distribución de los recursos de inversión para las regiones. Igualmente es preocupante, el silencio de los parlamentarios huilenses que no les interesa en nada, el futuro del desarrollo social y económico del Huila. Mientras el gobierno nacional toma estas medidas arbitrarias, a través de esta distribución inequitativa de recursos nacionales, solo se escucha en el ámbito de las reuniones sociales locales, el desencanto con el papel que han venido desempeñando, estos parlamentarios en defensa de los intereses regionales. Como añoramos esos grandes líderes que tuvimos en otrora, quienes se destacaban en el Congreso de la República, para luchar por la asignación de recursos para mejorar las condiciones de vida de los huilenses. Sería interesante que nos dieran a conocer públicamente su gestión realizada durante los tres últimos años.
