Sobre consultas mineras
Dado que no podemos asumir posiciones tajantes frente a diversos temas y estamos limitados a expresar nuestras opiniones personales sobre el acontecer nacional, ponemos sólo un contexto de uno de los graves problemas que enfrenta el desarrollo, la administración del patrimonio nacional, las necesidades de conservación ambiental y a la sociedad colombiana.
Las consultas populares son un mecanismo político. Para tomar decisiones políticas. Ahora estas se están usando para votar en los municipios sobre sí o no se permite explorar y explotar recursos mineros (no renovables). Empezaron con limitar las actividades carboníferas, ahora se están proponiendo para limitar las actividades petroleras y toda la minería sin distingos.
Importante decir en el contexto que las consultas se están planteando entre una disyuntiva atractiva: se vota para prohibir la minería y los hidrocarburos, pues esta es incompatible con las corrientes, depósitos y bóvedas subterráneas de aguas. Las “campañas políticas” para las consultas son: o agua o minería; o agua o petróleo.
También cabe decir que las consultas abrieron un panorama ambicioso. Pronto a alguien se le ocurrirá proponer consulta sobre si “educación o prostitución”, “formación ciudadana o cero narcotráfico y consumo”; “delito o no delito”; y cosas más absurdas. Aunque claro que existen temas atractivos, necesarios, pero nadie los propone: “mototaxismo o no mototaxismo”; “ocupación del espacio público o no ocupación”; “adjudicación de baldíos o protección de páramos”…por sólo dar ejemplos. Miren que la mayoría tienen que ver con la ocupación y el uso de áreas dentro de las entidades territoriales igual como ocurre con la minería.
No podemos dejar de destacar que alrededor de las consultas para prohibir la minería y los hidrocarburos surge la evaluación de efectividad de las licencias ambientales. También aquí hay necesidad de plantear las cosas sin dejar nada entreverado: ¿el problema es la licencia (el trámite de una autorización) o es el seguimiento a las obligaciones que surgen de la licencia y que están contenidas en el Plan de Manejo Ambiental? De hecho en este espacio y en la academia hemos sido reiterativos en plantear la necesidad de revaluar la licencia pues estamos gastando mucho –tiempo y recursos- en su trámite pero poco o nada empleamos en el seguimiento de las exigencias ambientales durante la ejecución. Y claro, en el seguimiento transparente, recio y objetivo.
Culminemos el contexto. ¿Será que seguiremos esta senda de prohibición de la minería al punto de que no haya cemento o ladrillos para construir viviendas o material para la infraestructura? ¿Estaremos dispuestos a abandonar los celulares y los computadores que requieren minería? ¿Hasta dónde llegaremos?
