Situación dramática
Juan Ramón Jiménez, dijo: Inteligencia, dame el nombre exacto de la cosas. Ese aserto resulta propio para aplicarlo como título al informe que acaba de entregar Michel Forts, Relator de la ONU sobre Derechos Humanos, luego de la visita de catorce días a Colombia, que concluyó esta semana.
Para ubicarnos un poco más, recordar que el señor Forts fue nombrado por el Consejo de Derechos Humanos como Relator Especial sobre la situación de los Defensores de Derechos Humanos en el año 2014. Ya había sido el Secretario General de la primera Cumbre Mundial de Defensores de Derechos Humanos en 1998.
Luego de visitar varias regiones del país y tener comunicación directa y personal con más de doscientos líderes, ha dejado consideraciones sobre las cuales bien vale la pena que no solo las autoridades reflexionen y apliquen correctivos, sino que todos los colombianos, respetuosos de la vida, nos preguntemos qué hacer?.
“Desde la adopción del acuerdo de paz en Colombia hace dos años, ha habido un aumento dramático en el número de asesinatos, amenazas e intimidaciones a Defensores de Derechos Humanos en el país”, resaltó el Relator de Naciones Unidas. Y agregó: “A medida que Colombia pasa la página de décadas de violencia armada existe una responsabilidad histórica y colectiva de proteger a quienes dedican sus vidas a la realización de los Derechos Humanos y la construcción de la paz”. Énfasis especial hizo sobre el aumento de la violencia contra los Defensores de Derechos Humanos, cuando la tasa general de homicidios en Colombia se ha reducido en un 40%.
Es válido repetir que ya se cuentan por centenares las víctimas que no hicieron otra cosa que ser defensoras del proceso de paz y trabajar, por ejemplo, por la sustitución de cultivos ilícitos, como lo ha recalcado el Gobernador de Nariño.
A manera de corolario, el Relator de la ONU: subrayó: “Me preocupa que los Defensores de los Derechos Humanos no estén a salvo en Colombia, mientras persista la impunidad. Ésta es una de las áreas que debe abordarse con urgencia”.
Entonces: menos discursos y más acciones para superar la situación que flagela al país.
