martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-05-13 12:59

Sin rifas, sin juegos ni espectáculos

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 13 de 2019

Por: Manuel Macías Arango

El cambio exigido por la ciudadanía y necesario para restablecer el objetivo de la política, trabajar por el cumplimiento de los fines esenciales del Estado, como lo establece nuestra Constitución, inicia en la forma y estilo de hacer política.

En concordancia con lo anterior, se establecieron los talleres CONSTRUYENDO REGIÓN, de los cuales se han desarrollado exitosamente 24 por todo el Huila, con amplia asistencia y gran aceptación de la ciudadanía, aunque han surgido críticas, desde diferentes sectores y personas, sobre los talleres. Es entendible que propender por el DIÁLOGO POPULAR PARTICIPATIVO para construir región, a partir del conocimiento que tiene la comunidad, que día a día sufre la ausencia del gobierno y el incumplimiento de las promesas de campaña de los politiqueros de siempre, genere escozor y resquemor en quienes creen que la política tradicional es lo correcto. Esa politiquería que profundiza el subdesarrollo, el desempleo, las obras inconclusas, los elefantes blancos y la falta de oportunidades para el desarrollo económico y social y el mejoramiento de la calidad de vida de los huilenses.

Para nadie es secreto que necesitamos un cambio urgente en el Huila y en esto consiste los talleres CONSTRUYENDO REGIÓN, que siguen el ejemplo del Presidente Duque, como dinámica participativa ciudadana en el gobierno y en la construcción de país. Es una propuesta para hacer política de manera diferente, escuchando a la comunidad, abriendo espacios con el ciudadano para construir con ellos planes y propuestas de gobierno, recurriendo al diálogo popular participativo y no como los políticos tradicionales que imponen, arrogante y soberbiamente “soluciones”, que no son más que las próximas promesas incumplidas o que están alineadas con el “CVYA” (Cómo Voy Yo Ahí) de ellos pero no con las necesidades de la comunidad.

El reclamo de las maquinarias politiqueras es porque se hace algo distinto, se tiene credibilidad ante el ciudadano por actuar honesta y transparentemente. No se prometen puestos o contratos, ni se pagan remuneraciones a nadie. No se utiliza la práctica malsana e inhumana de convocar al ciudadano a mítines, jugando con su necesidad, a cambio de rifas, juegos y espectáculos, como si estos estuvieran asistiendo, no a una reunión para discutir y debatir ideas y propuestas para su presente y su futuro, sino a un circo. Qué irrespeto atiborrar a la comunidad en buses y chivas, como ganado, para que asistan coaccionados a reuniones politiqueras.

El verdadero cambio en la política empieza con el ejercicio libre y voluntario del ciudadano de asistir a la construcción de su región y su entorno, a través de la discusión y debate de sus necesidades apremiantes. Nosotros brindamos espacios para el diálogo popular participativo, con un trato digno al ciudadano, renunciamos a las prácticas malsanas de la politiquería, que abusa de las tantas necesidades insatisfechas de la población y la llevan, como borregos, a su propio abismo porque los políticos tradicionales sólo buscan perpetuarse, a nombre propio o en cuerpo ajeno, para seguir obteniendo su CVYA. Llegó el momento de despertar, de manifestar nuestras ideas libremente, de no vender nuestros principios y salir adelante todos juntos. Seguimos con paso firme y seguro Construyendo Región.


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