Opinión/ Creado el: 2017-07-02 12:54
Sin pena ni gloria
Ha pasado casi inadvertido el anuncio que se hizo recientemente por parte de los negociadores del ELN de acercarse el momento del cese al fuego bilateral con esa guerrilla, lo que resolvería en buena parte los últimos y fatales sucesos de violencia en los sectores rurales de influencia de ese grupo.
La forma preparada y letal de los ataques de éste grupo que sin duda posee un número de integrantes muy inferior al de las FARC, hace pensar que estamos muy cerca de lograr, por fin, un cese total de hostilidades en esa violencia organizada que durante mucho tiempo ha venido azotando el país y que sin duda ha sido un obstáculo para el desarrollo de las zonas más avanzadas del país.
Junto a la entrega de las armas, que había sido vista con tan dudosos ojos, éstas decisiones deben tener el mejor eco en la sociedad civil colombiana y lograr despejar, de una vez por todas, las mal intencionadas declaraciones de sectores radicales que se empeñan, inexplicablemente, en desprestigiar un proceso que por donde sea visto, le conviene al país.
Un país como el colombiano que a los males de la economía, de narcotráfico, de corrupción, se ha sumado durante muchos años, la peor de las fatalidades, ésta vez proveniente de los ataques de los grupos ilegales, está obligado a hacer lo que esté a su alcance para acabar por lo pronto con ese flagelo que toca las fibras más íntimas de la sociedad: La vida y seguridad de las personas.
Más de la visita del Papa, que premios mundiales, que reconocimientos, es la tranquilidad latente y hoy evidente del país. Eso se ha logrado en éste largo proceso de paz. Cualquier campesino, de las regiones de influencia de las antes FARC, no puede dejar de reconocer que hoy por hoy se respira cierta tranquilidad que no tiene ningún precio.
Ha pasado inadvertido éste suceso y existen sectores empeñados en hacer de ésta una noticia cualquiera, no novedosa pero que es determinante y presagia que estamos superando uno o tal vez el más significativo de los males que han venido aquejando la sociedad.
