Siguen los asesinatos
Desde que se inició el proceso de implementación del Acuerdo Renegociado de Paz se han presentado 186 asesinatos de los integrantes reinsertados de las Farc, motivo por el cual, tiene al gobierno nacional en la picota pública por el incumplimiento en la política de la seguridad de los excombatientes de esta organización en otrora, subversiva. El vil asesinato del exguerrillero Esder Pineda en el municipio de Algeciras, está generando una honda preocupación entre los habitantes del municipio de Algeciras. El clima de violencia se ha vuelto a recrudecer en esta localidad que antes gozaba hasta finales del año anterior de un remanso de paz. Recorrer el territorio de este municipio se había convertido en un verdadero oasis de tranquilidad por parte de los visitantes.
Habíamos vuelto a respirar un ambiente de paz, porque no se notaban esas afugias y temores por la presencia de las organizaciones subversivas, que, en otrora, tuvieron aterrorizados a la población civil y por los permanentes enfrentamientos que se presentaban con el aparato militar del Estado. Durante más de cinco décadas padeció de manera irracional el conflicto armado con la ex organización guerrillera de las Farc. Sufrió la estigmación de ser la cuna y el tránsito de los más temidos narcoterroristas como el Mocho, Corcho, Yerbas y el paisa entre otros.
Ha causado indignación el asesinato de este reinsertado que, junto a otros excombatientes, han logrado consolidar un proyecto productivo avícola y que han tenido una empatía con todas las comunidades de esta población. Murió a manos de un sicario que le disparó a mansalva cuando se dirigía a su hogar. Se trata de un hecho que no deja de sorprender, a juzgar por el compromiso que tenía con el proceso de paz. Además, sucede en una localidad que se ha caracterizado por su tranquilidad y su gente buena, dedicada a las labores del campo y al comercio.
Los reiterados asesinados en esta localidad, deben movilizar a las autoridades y a la sociedad en general. No hacerlo, es dinamitar los cimientos de la democracia, sino también abrir las puertas para que irrumpan quienes solo conocen el lenguaje de la muerte. El gobierno nacional debe comenzar, cuanto antes, a revisar la ejecución de su política de seguridad para todos los reinsertados del proceso de paz.
Hay que respaldar el accionar gubernamental liderado por nuestro gobernador Luis Enrique Dussán López, que, junto con los integrantes del Consejo de Seguridad Departamental, han estructurado algunas medidas para contrarrestar estos hechos de violencia en el municipio de Algeciras. La ciudadanía debe colaborar con las autoridades para prevenir cualquier hecho de violencia.
